Diga lo que diga el ministro de Salud Ginés González García, se sabe que el problema no es otro que ese, que a su vez -ojo- significa un negocio cerrado para los laboratorios que ya tienen las empresas designadas. Se sabe que esto es un gran negocio. No se entiende porqué el funcionario nacional simplemente no explica la verdad y se terminan las especulaciones y chicanas.
Ahora bien, el gobierno ruso de Vladimir Putin aceptó las condiciones y se llegó a un acuerdo para que la aerolínea estatal argentina y la empresa de correo se encarguen del traslado y distribución.
Sin embargo, parece que no todo está marchando como se esperaba: