¿Podía o no pagar la provincia? La respuesta es NO para el gobierno y SÍ para la oposición. De todas maneras, el reconocimiento a un trabajo en tándem con el gobierno nacional lleva a volcarse más decididamente en la idea de ajustarse a la estrategia para la negociación de la deuda nacional. Con los matices que suele darle a estas peleas el mandatario bonaerense quien, en su momento, ya negoció con el Club de París y con los 'fondos buitres' (que en esta ocasión no están en escena ninguno de los 2). Lo hizo junto a varios de los que hoy son sus ministros.
De todas maneras, la cuestión de la deuda no terminó de aplacar un aspecto creciente que vale la pena seguir de cerca. La diferencia de criterios en materia de seguridad.
El ministro del área Sergio Berni parece haberse convertido en el transmisor de una, por ahora, sorda disputa de poder entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner con escenario en la provincia de Buenos Aires. La postura por el tema seguridad fue el más pomposo por lo que significa, sobre todo para los bonaerenses, pero no ha sido el único. Ya hubo diferencias de criterio en casos como la muerte de Alberto Nisman, y la posible legalización del aborto.
En estos dos puntos, Alberto Fernández inició con una opinión que luego fue acercando a la de Berni, es decir a la de Cristina Kirchner. A no confundirse, el ministro de Seguridad está allí por decisión de la ex Presidente. Lo negó hasta último momento y, además, había rechazo desde un sector importante del peronismo bonaerense. Quizá su idea haya sido volver al ámbito nacional.
Cuando de seguridad se trata, Axel Kicillof no ha puesto, hasta aquí, el mismo énfasis en dar explicaciones públicas como sí lo hace cuando se trata de economía.
Las sutiles diferencias, o no tantas, entre la Nación y la Provincia siguen dándose en otras áreas.
Mientras Axel Kicillof sigue sin dar espacio importante a los intendentes en su gobierno, más allá de escuchar a alguno de ellos, Alberto Fernández refuerza ese aspecto.
La más reciente señal fue haber recibido a los alcaldes peronistas del conurbano para sumarlos al plan de control de “Precios Cuidados”. Lo hizo Santiago Cafiero, que es bonaerense, de San Isidro y de a poco, empieza a cumplir con las premisas de quienes quieren pisar fuerte en el territorio más importante del país. Es decir, ser un dirigente de reconocimiento nacional.
De a poco, los alcaldes y también el massismo se van resignando al despliegue político en el ámbito nacional y no en la Provincia. Aunque el peso específico de ellos en la legislatura lo harán valer.
Están convencidos que La Cámpora está dispuesta no sólo a copar todos los sitios que pueda en el gobierno de Axel Kicillof sino también a evitar el blindaje de los 'barones' en sus territorios. De allí que, muy lentamente, haya comenzado a crecer la idea de poner sobre la mesa de discusión la ley que limita a dos mandatos para los intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares. La aprobación del Presupuesto y el endeudamiento que vienen podría ser un buen escenario para esta negociación que ya se despereza.
Las esquirlas de la aprobación de la ley impositiva aún no se han terminado de disipar. En política muchas veces los apoyos públicos sirven para mostrar que detrás de ellos hay descontento. Si alguien tiene el respaldo del resto, de nada sirve tener que aclararlo todos los días. Las redes sociales son el terreno de juego donde se multiplican los “abrazos del oso”.