Lo próximo que vemos es que Ruby se sube a un tren y encuentra con un hombre pelirrojo que la observa con detenimiento y de una forma un tanto sospechosa, tanto que nos hace pensar que es quien la persigue. Pero es Billy (Domhnall Gleeson), su pareja de la Universidad a quien no ve hace más de 10 años pero quien le mandó un mensaje para escapar con ella. Ambos se saludan como si fueran dos extraños, algo que al fin y al cabo son ya que son personas en sus treinta que no se ven desde que tienen 19 años. Cambiaron y mucho, hicieron sus vidas aunque pretenden que todo siga igual.
Pero como era de esperar, la confianza no está ahí igual de fuerte, lo único que se mantiene intacto al parecer es la tensión sexual, el cariño entre estos dos y algo nuevo: preguntas, muchas preguntas sobre sus vidas privadas, las cuáles intentan esconder hasta por lo menos el tercer capítulo. Algo que logran a la perfección Waller Bridge y Jones es acabar cada episodio dejándole al espectador un nuevo cuestionamiento, que al fin y al cabo son las mismas preguntas que Billy tiene sobre Ruby y viceversa.
¿Qué pasó con cada uno? ¿Tan terrible es su vida actual para querer dejar todo atrás, en el caso de Ruby hasta una familia, para volver a sentirse joven? ¿Es posible volver a una relación que existía a sus 19 años y que sea igual a los 30? Todos los domingos se estrena un nuevo capítulo en HBO y luego quedan disponibles en la plataforma de Cablevisión Flow, aunque hasta el momento no hubo una respuesta total de esas preguntas. ALERTA SPOILER: lo único que sabemos es que el marido de Ruby es un misógino y Billy es millonario pero se siente culpable por haber dado un consejo a alguien que luego acabó con su vida.
Por otro lado, existe algo curioso con el tema central de la serie que despierta interés inevitablemente en todos los seres humanos: ¿quién nunca se vio atraído por la oportunidad de hacer lo prohibido, lo impensando y como si fuera una película perseguir al supuesto gran amor de su vida? Es prácticamente imposible no fantasear con eso y no solamente por el hecho de que ya lo vimos en incontables series, películas y libros y hasta canciones, sino porque también existe en cada uno esa nostalgia por el pasado.
Eso es exactamente lo que le ocurre a Ruby y Billy: querer volver a ser y a sentirse como antes. En consecuencia, cuando ambos se encuentran vuelven a actuar como chicos, escapando al baño del tren para masturbarse o haciendo que toda frase parezca seductora e irradie tensión sexual. Eso es algo a destacar de ambos actores, tanto Gleeson como Wever retratan a las perfección dos personas que si bien dejaron todo, no se sienten del todo conforme con esa decisión ya que la culpa los persigue y es por eso que hasta el capítulo 4 la tensión sexual no es más que eso.
Es así que el "Run" o "Corre" (en inglés) no solamente es un código de pareja para volverse a encontrar, sino que es literalmente lo que significa: corré de tu vida angustiante, opresora en ciertos sentidos y animáte a vivir lo que por alguna u otra razón tuviste que postergar.