La Administración Fernández llegó al poder afirmando que no incumpliría, que no repetiría escenarios de 'default', y sus acreedores y el Fondo Monetario Internacional se inclinaron a creerle.
La Administración Fernández inició una negociación con el FMI, que aún no ha concluído, y espera con ese resultado sentarse con los acreedores en moneda extranjera. Mientras tanto, prometió que los vencimientos de obligaciones pactadas en pesos serían afrontados en tiempo y forma.
Los acreedores en moneda 'dura' le reclamaron que exhibiera un plan de renegociación pero el ministro Martín Guzmán explicó que no era el momento y que más adelante, probablemente concluída la negociación con el FMI, sería presentado. A cambio, él concedió un cronograma de la negociación que él avizora.
En el capítulo siguiente, el ministro Guzmán decidió reprogramar el vencimiento del Bono Dual (que mezcla pesos y dólares porque así fue la condición de emisión y colocación), a partir de un canje de papeles, y el mercado le rechazó la oferta. El ministro decidió mejorar su propuesta. Pero volvió a fracasar. Entonces, Guzmán se enojó y decidió castigar a quienes no aceptaron (todos).
El comunicado gubernamental difundido el martes 11/02 dejó explícita la ira y varios voceros, incluyendo el presidente Alberto Fernández, culparon a los acreedores de pretender hundir/fundir a la Argentina y someter a la pobreza a sus ciudadanos / consumidores.
Sin embargo, la realidad es que el ministro Guzmán incumplió su compromiso acerca de los bonos en pesos, y se enojó cuando el mercado decidió rechazar el cambio unilateral. El funcionario cambió las reglas que estableció, ¿por qué motivo creía él que los acreedores le tolerarían el incumplimiento de lo prometido?
Ya nadie se asusta con un deudor como la Argentina porque siempre terminará pagando y porque su posición es más débil que en 2001, lo saben todos.
La crisis de 2001 fue una crisis de liquidez pero había una estructura productiva intacta. A los 'progres' les disgusta que se hable con elogios de los años '90 pero carecen de argumentos sólidos para explicar por qué motivo nunca más ocurrió otra ola equivalente de inversiones directas.
La infraestructura, tecnología y capacidad instalada era mucho más competitiva en aquellos años que hoy día. La Administración 'progre' representa un sistema productivo, logístico y tecnológico obsoleto, vulnerable. Y esto es consecuencia de decisiones domésticas. El libre albedrío del cabotaje ha resultado siniestro para los intereses de los ciudadanos / usuarios / electores.
Cuando un país entra en conflicto con sus acreedores financieros sucede algo que debería tener en cuenta Víctor Hugo Morales, por ejemplo: las empresas multinacionales que quieren ampliar o modernizar sus plantas en la Argentina o instalarse en el país encuentran que los bancos a quienes les solicitan el dinero
> o le cobran más caro que si hacen lo mismo en otro país,
> o directamente desaconsejan realizar esa inversión directa.
Si a esto se le suman las restricciones, por falta de divisas, al giro de utilidades y a las importaciones, está claro que el parque productivo argentino se quedó en el tiempo.
El ministro Guzmán tiene razón cuando considera que haber emitido todos los pesos que demandaba afrontar el vencimiento del Bono Dual podría alimentar la inflación, un tema en el que él fue muy cuidadoso hasta ahora. Y es muy rescatable tanto su prudencia fiscal como la monetaria.
Pero los tenedores de Bono Dual tienen razón cuando afirman que el ministro Guzmán debió considerar antes el riesgo monetario, y no 'ex post'. Además, insisten en que había herramientas de esterilización. Le reprochan confundir negociación con decisión.
El funcionario no puede descubrir el volumen de la emisión que conlleva el pago horas antes de que el mercado rechace su oferta por 2da. vez. Luego,
>¿Por qué creía el ministro que los acreedores iban a aceptar su oferta?
>¿Con quiénes había conversado al respecto?
>¿Hay negociación o nunca la hubo?
Ellos acusan al ministro Guzmán de improvisación, y ahora el funcionario tendrá que esforzarse muchísimo para que este 'cliché' no se instale en los mercados.
Los críticos locales del ministro afirman que a este paso se terminará en un 'default', y desde el Presidente de la Nación hacia abajo lo niegan. Por lo tanto un 'default' sería una grave derrota para Alberto Fernández.
Sin embargo, para evitar el 'default' debe prosperar la negociación porque una decisión unilateral es harto peligrosa.
Todo lo que está sucediendo puede tener consecuencias. Pero pueden evitarse. Deberían tranquilizarse las partes.
Ahora llega el turno de un bono de volumen mucho más reducido, también en pesos, con fecha 03/06: el A2M2, según la jerga financiera.
Resultará el 2do. round acerca del que el ministro Guzmán advierte que deberán aceptar el 'reperfilamiento' para que ocurra nuevamente lo que pasó con el Bono Dual.
Hay 3 aspectos a tener en cuenta, según Urgente24:
> el FMI no será aliado de la Argentina en un reclamo de mejores condiciones a los acreedores. El FMI cumple un rol de garante del sistema financiero global pero carece de influencia decisiva sobre la comunidad acreedora;
> el acuerdo de la Argentina con el FMI no será trasladable al pedido a los acreedores porque un organismo multilateral carece de fines de lucro y el dinero que presta a sus deudores es de un origen diferente al que gestionan quienes compran bonos públicos argentinos; y
> además de la negociación de la deuda, hay otros temas de la economía que hay que definir cuanto antes. Muchos afirman que resolviendo los problemas coyunturales de deuda, no habrá una correlación automática en el crecimiento de la economía. El concepto resulta más urgente si comienza a analizarse la imposibilidad de que la deuda resulte renegociada según el cronograma anunciado por el ministro Guzmán.