Esto al principio parecía una medida necesaria a tomar por parte de las autoridades, pero ahora se parece más a una película de terror.
A estas declaraciones se les sumaron muchas otras como por ejemplo el hecho de que ningún cuerpo podría ser enterrado, solo quemado: así lo explicó el gobierno de Hubei el 01/02, y hasta el momento los fallecidos solamente eran 500 personas, 9 días después ya duplicaron el número. "Desde el 28 de enero, el 90 por ciento de nuestros empleados están trabajando las 24 horas del día, los 7 días de la semana. No pudimos volver a casa", explicó un hombre que se auto identifico como Sr. Yun al periódico norteamericano, The Epoch Times.
"No podemos parar porque no podemos dejar los cuerpos afuera por mucho tiempo", continuó el trabajador para luego explicar que cuando mantuvo conversaciones con otros hombres de distintas funerarias, también estaban en la misma situación y que en todos lados se necesita mano de obra. A su vez, según publicó el periódico inglés, The Daily Mail, se registró un alto nivel de azufre en el aire y de acuerdo a la palabra de los científicos podría deberse a las cremaciones masivas.
Al mismo tiempo, cuando se observa el escándalo que ocurre en Wuhan y como una ciudad se sacrifica por otras, muchos apuntan con el dedo a las autoridades nacionales por no tomar decisiones previamente para controlar la epidemia y priorizar el cuidado de su imagen. Sin embargo, por su parte, Xi Jinping asegura que se hicieron avances en el control del virus y que hubo "cambios positivos" con "resultados positivos" en la "mayor parte del país. Claro sin tener en cuenta Wuhan.
"El año 2020 es el último año para que China cumpla con el objetivo de convertirse en una sociedad integralmente acomodada", aseguró el documento publicado en cuanto a las declaraciones que había realizado Xi durante la reunión del Comité Permanente del Politburó, el órgano político supremo de China. Aunque recordemos que lo que también está en medio del plan del gobierno de Xi es el impacto económico que el virus está teniendo sobre el país, tanto que hasta preocupó a Estados Unidos.
Por otro lado, para el bien del gobierno, el Dr. Mike Ryan, jefe de emergencias de la Organización Mundial de la Salud, aseguró que "la estabilización en los casos en el último el número de días es muy tranquilizador y es en gran medida el resultado de la gran operación de salud pública en China". Si bien dijo que es muy pronto para poder ver resultados positivos, desde la organización no pierden la esperanza. Aunque claro la OMS también recibió críticas por tardar en reaccionar a la problemática.