En cuanto al 'corralito', estaba diseñado por otro monto de retiro máximo de los cajeros automáticos pero el Banco de la Provincia de Buenos Aires dijo que no podía cumplirlo, quizás porque su presidente, Ricardo Gutiérrez, ya no respondía a Cavallo sino a Carlos Ruckauf, Eduardo Duhalde y Raúl Alfonsín, todos vinculados al derrumbe de De la Rúa. Aceptar la voluntad del Bapro fue el final. Revolver un poco la naftalina es necesario para ubicar a Cavallo en tiempo y espacio.
El futuro
Cavallo en la función pública fue tan heterodoxo como Juan Sourrouille y su gente, quienes gozan de más prestigio en la Administración Fernández, aunque lo suyo haya sido un fracaso tan estrepitoso como el de 2001.
Es curioso que todos los amantes de la heterodoxia que hay en la Administración Fernández, aborrecen a Cavallo y ponderan a los del Plan Austral, Australito, Plan Primavera, etc.
Cavallo no tiene prestigio para quien fue su superintendente de Seguros, hoy Presidente de la Nación; ni para quienes negociaban con él y con su delegado, Juan Carlos Mazzon, en la Convención Constituyente de 1994, por ejemplo la actual vicepresidenta de la Nación y su marido fallecido.
¿Cuál es el mensaje hoy día de Cavallo al Gobierno? Es el mismo desde septiembre 2019: reorganizar "el manejo cambiario y financiero con la lógica de los mercados libres, aunque inicialmente lo sea sólo en un sentido marginal". Con cierta lógica, Cavallo les dice: "Aprovechen el envión del acuerdo por la deuda pública".
Ese es el nudo del debate dentro de la Administración Fernández & Fernández: en qué se gastará el éxito de la reestructuración de la deuda.
Por cierto que es llamativo que una Administración haya consumido 9 meses de gestión en la reestructuración de la deuda sin definir previamente cuál sería el próximo paso una vez obtenido ese objetivo.
La afirmación de que el paso siguiente es ir al Fondo Monetario Internacional resulta la confirmación de que no se ha resuelto el debate dentro del Frente de Todos. No hay un programa -ya que no se apetece la palabra "plan"- sino el enunciado de algunas ideas muy vagas aunque se afirma con mucha convicción que el FMI tendrá que aceptar las prioridades y los enfoques argentinos. Podría afirmarse que es un galimatías.
Un par de ideas
Volviendo a Cavallo, él afirma algo que piensan varios que hablan con el Frente de Todos pero que no se animan a expresarlo por temor a quedar prisioneros en la propia grieta que tiene el oficialismo: "permitir que todas las transacciones financieras y de servicios, incluidas las compras y ventas de dólares para atesoramiento y turismo, se lleven a cabo legalmente y sin ninguna restricción en un mercado cambiario libre, contribuiría a mantener la brecha cambiaria en los mínimos niveles compatibles con el manejo monetario que haga el Banco Central".
Luego de 12 años de fracaso de la política cambiaria represiva, hay personas en el Frente de Todos que insisten en la misma fórmula y su única respuesta es "miren lo que hizo Macri", tal como si Mauricio Macri fuese un paradigma cuando sólo se trata de un heredero de fortuna acumulada a la sombra de políticos y militares prebendarios y codiciosos, similares a algunos que integran el grupo de sus supuestos adversarios.
El éxito o el fracaso de una política no se evalúa por su contracara. El antónimo no es sinónimo de nada. No es reprimiendo el muy limitado atesoramiento de moneda extranjera como se resguardará las reservas internacionales de libre disponibilidad. Conceptualmente es un error porque sólo provoca mayor tensión sobre las paridades cambiarias no oficiales, y el desequilibrio impacta sobre otros precios de una economía muy sensible al tipo de cambio.
Es acertado el consejo de Cavallo de comenzar a frenar la emisión monetaria sin freno y formalizar el déficit fiscal, quizás vía la emisión de bonos del Tesoro.
Urgente24 ha promovido en diálogo con varios alcaldes de capitales provinciales la idea de crear un mercado secundario de bonos, regulado por la Comisión Nacional de Valores y con calificación transparente de la garantía de esos títulos. Estos bonos permitirían refinanciar gran parte de los pasivos de municipios en condiciones más ventajosas para sus contratistas y proveedores, reactivando las economías locales. Hasta ahora, ninguno de los alcaldes se ha interesado porque les resulta menos creativo sentarse a esperar que sus respectivos gobernadores consigan el dinero del Tesoro y lo asignen por coparticipación secundaria. Un disparate.
El problema central de Cavallo es que él promueve una política de tasa de interés diferente a la que ambiciona la Administración Fernández.
A causa de un discurso ideológico, el Gobierno promueve tasas de interés negativas, y Cavallo advierte que eso limita no sólo la capacidad de autofinanciación del Estado sino la elaboración de otras herramientas financieras.
No es necesario convertirse en un especialista para advertir que es imposible que convivan tasas de interés negativas y reducción de la brecha cambiaria, estabilidad de precios y déficit fiscal equivalente al que precisa la economía para reaccionar, considerando que sólo se contempla la obra pública como motor.
Son objetivos que confrontan entre sí, mucho voluntarismo y escaso apego a la ciencia econométrica.
El ya veterano Cavallo, y muchos otros, le están aconsejando al Gobierno iniciar un regreso sustentable a la normalidad, con una gestión apropiada de los sistemas monetario y cambiario. Nada del otro mundo, a menos que... alguien se haya enamorado de la anormalidad.
Sin duda que la brecha cambiaria es un problema enorme de la coyuntura, y por supuesto que el dólar más alto podría bajar fuertemente pero para que se cumpla ese objetivo hay que comprender el problema y actuar sin ideologismos. Los números no entienden de simpatías políticas sino de oportunidades de negocios. Este concepto tan básico sin embargo siempre le hace 'ruido' a quienes opinan sin conocer.
Y esto hay que resolverlo antes que la inflación comience a apretar el bolsillo. Porque la aparente tregua vigente tiene fecha de vencimiento.