CFK creyó que porque Carlos Moreno, 'Cuto', hablaba con Mario Ishii, minigobernador de José C. Paz (es correcta la definición que utiliza Oberdán Rocamora, el mejor amigo de Jorge Asís); y ella tenía influencia sobre Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Fernando Espinoza (La Matanza), además de diálogo con Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), el éxito de Kicillof estaba garantizado. Nada que ver. Es una peligrosa simplificación.
Entonces, Kicillof tendrá su legislación impositiva porque nadie quiere el 'default' bonaerense, que arrastraría a la Nación a una situación que intenta evitar Alberto F. Pero la gobernabilidad de Provincia de Buenos Aires se encuentra amenazada aún después de la aprobación de la legislación.
Hay 4 problemas diferentes que resolver:
** Kicillof se refugió en lo que dijo que él conocía, la gestión, para lo cual designó su 'núcleo duro' y propuso una legislación con la cual aumentar recursos y achicar el 'rojo'. Él no se preguntó quiénes aprobarían sus proyectos porque él creyó que era apenas un trámite garantizado por el liderazgo de CFK. Gravísimo error de apreciación. CFK terminó solicitando auxilio a Alberto Fernández, pero esa emergencia no puede resultar una práctica cotidiana porque el Presidente de la Nación tiene su propia agenda y un enfoque totalmente diferente al de Kicillof, tal como éste lo había anticipado en aquel encuentro en UNPAZ. Alberto F. conoce que sin 'rosca' no hay presente en Buenos Aires y Kicillof detesta la 'rosca' porque cree que le quita tiempo y poder. Sin embargo, deberá aprender que en la política, a veces, conceder es capitalizar. Pero hay algo más complejo aún: la Provincia está frenada, hay múltiples designaciones sin concretar en Secretarías, Subsecretarías y organismos tales como CEAMSE. Esos 'vacíos' incrementan la fantasía voraz y el enojo de muchos líderes territoriales peronistas.
** Kicillof considera que el liderazgo de CFK le permite, por ejemplo, resistir los pedidos de la agrupación La Cámpora de participación en el organigrama. Kicillof nunca fue de La Cámpora, ya se sabe. Habérselo recordado a Máximo Kirchner fue el origen del distanciamiento entre ambos. Lejos de La Cámpora, sin acuerdo con los alcaldes 'emblemáticos' (él mismo se encargó de explicar, en privado, que Lotería Nacional y Cámara de Diputados para Martín Insaurralde era un acuerdo que lo precedía y se había alcanzado 'más arriba'), sin acuerdo con el Frente Renovador (no hubo Ministerio de la Mujer para Malena Galmarini, quien terminó desembarcando en Nación, igual que Mario Meoni), ¿cómo imagina Kicillof la gestión? Todo se complicó cuando comenzó las tribus bonaerenses comenzaron a compartir información y resultó que cada una había recibido de Kicillof la misma lista de posibles designaciones como prenda de paz, un 'copy & paste' que devaluó su propia negociación.
** Kicillof creyó que su problema era la oposición y por ese motivo buscó acuerdos con María Eugenia Vidal y Federico Salvai, los salientes. Sin embargo, Juntos por el Cambio está mutando. Jorge Macri tiene su ambición de liderazgo opositor, logró un acuerdo con su primo Mauricio para encarnar la ortodoxia del PRO pero también él es un negociador hábil, tal como lo demostró en su decisión de 'romper' e impedir el 1er. intento de aprobación de la legislación impositiva y así forzar una nueva ronda de diálogo que le conviniera más. Su proyecto nada que tiene que ver con el de Emilio Monzó/Gustavo Posse, quienes además tienen diálogo propio, sin intermediarios, con Alberto F. (de hecho el Presidente de la Nación recurrió al intendente de San Isidro cuando todo parecía descontrolarse). Por ejemplo, Vidal había pedido 4 designaciones en el directorio del Banco Provincia porque ella le concedió en su momento 2 a Insaurralde y 2 a Massa, en sucesivas negociaciones por la Legislatura provincial. Pero ¿a quién concedería Kicillof, de aceptar, las 4 sillas en el Banco Provincia y Grupo Bapro? ¿A Vidal o a Jorge Macri o a Posse? Kicillof no puede agotarse afirmando que no tiene interlocutores en JxC porque eso es una obviedad. Lo que debe hacer es elegirlos y privilegiarlos, dicen los que tienen experiencia.
** Provincia de Buenos Aires depende en lo económico-financiero de Nación. Kicillof necesita de Alberto F. Los números son elocuentes. ¿CFK no lo sabía? Pero en especial Kicillof necesita definir qué hará ahora: ¿redefinirá su gabinete de colaboradores o se concentrará más en su 'núcleo duro' o 'mesa hiperchica'? Sin duda que todo lo que ha transcurrido durante los 15 días recientes han resultado un aprendizaje pero ¿cuál es su conclusión?, si es que ya la tiene. El desembarco de Kicillof ha resultado muy complicado pero él contribuyó a su desvelo que le impide hoy tener una cabecera de playa confiable. Cuando se habla con peronistas bonaerenses con cargo en municipios o en la Legislatura, los reproches cubren un pizarrón... y todavía él no cumplió 1 mes de gestión. Todos miran a CFK ya que ella es la única jefatura que reconoce Kicillof. Entonces, los problemas de Kicillof expresan las limitaciones de la propia CFK. Es bien diferente gerenciar el Senado de la Nación a conducir Provincia de Buenos Aires.
Luego, una reivindicación de la apertura y negociación propuestas por Alberto F. desde la Casa Rosada. A veces ni siquiera pasa por una designación o un favor sino por un diálogo abierto. Kicillof debe demostrar de que él puede ser más que un tecnócrata. No es imposible pero sí requiere ser flexible.
En cuanto a Alberto F., el estilo es el mensaje: es evidente por dónde nace el 'albertismo'.