ver más
POD 5 360X280 amarillo

Los jacobinos vienen marchando (vuelven las pesadillas del pasado)

De pronto, desde el Frente de Todos en su ala jacobina, aparecen múltiples denuncias contra empresas. Para algunos de ellos, los empresarios son enemigos que quieren robar la Argentina, y lo difunden tal como si fuese cierto. Además, afirman que se encuentran en riesgo el poder político de Alberto Fernández, y de alguna manera así intentan condicionar al propio Presidente justo en las horas previas a que él anuncie un paquete de directivas para la formulación de la economía pos pandemia. Es evidente que dentro del Frente de Todos hay una disputa de poder en la crisis.

Para que no haya confusiones: el fluido eléctrico hasta la puerta de la villa o barrio precario, es responsabilidad de Edesur, pero dentro es responsabilidad de los municipios. Así fue firmado hace tiempo, a causa de las dificultades que tenía Edesur para la distribución de la energía y cobrarla. 

Otro dato que hay que tener en cuenta: la crisis de empleo ya llegó, no es que viene. La legislación laboral podrá permanecer inmutable pero la realidad del mercado laboral será otra, le guste o no a Hugo Yasky y la Central de Trabajadores Argentinos, tan citados por la izquierda del Frente de Todos. Podrán mantener su nicho en el empleo estatal, mientras la recaudación tributaria -que incluye una inflación descomunal- lo soporte. Pero el resto es voluntarismo tonto.

Algo más: mal que les pese a muchos, la infraestructura argentina todavía vive de la inversión directa que ocurrió en los años '90 que los jacobinos aborrecen, y nunca mas sucedió algo semejante. Ellos (los jacobinos) vienen fracasando hace 20 años con su discurso. La inversión directa que precisa la Argentina hoy equivale a 16 puntos del PBI y el Estado no puede aportarlo. Es un debate que ya sucedió en el 2do. gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y concluyó con un enorme retroceso de la economía, luego multiplicado por el fracaso de Mauricio Macri, quien tampoco logró lo que prometió.

Mientras no se consiga eso, la Argentina seguirá sumando obsolescencia y mantendrá su perfil de economía pastoril que, curiosamente, es lo que reclama cambiar el mundo jacobino.

Ejemplos de visión jacobina que corre por estas horas en las venas del Frente de Todos:

1. Horacio Verbitsky en la web El Cohete a la Luna, dejando en claro que los empresarios sólo reaccionan si hay 'mano dura':

"(...) Gabriel Martino, Cristiano Rattazzi, Martín Cabrales, Martín Migoya, respondieron con los hashtags #NoEstatizarEdesur y #JuntosLevantamosLaArgentina. Reclamaron respeto a los contratos y la propiedad privada y convocaron a banderazos como los producidos en defensa de los vaciadores de la cerealera santafesina Vicentin.

(...) Los discursos de Perón y de Evita sobre la oligarquía terrateniente eran incendiarios, lo mismo que las amenazas presidenciales a los opositores con consignas tremendas como el 5×1. Pero más allá de las expropiaciones a los Bemberg, los Pereyra Iraola y los Gainza, las muy razonables políticas de su gobierno hacia el sector se parecieron más a las del laborismo británico y el New Deal estadounidense que a la reforma agraria de Fidel Castro o los fascios de Mussolini.  La claridad para identificar a quienes obstaculizan el desarrollo nacional y la justicia social es necesaria pero no suficiente para lograrlos.

(...) En la privatización de los ’90 se preveía una segmentación que impidiera que generadores, transportistas y distribuidores se integraran en una misma empresa. Pero ese atractivo esquema teórico cedió paso en forma gradual y constante a la concentración e integración vertical en grandes empresas.

(...) ENEL participa en todas las etapas del proceso energético: generación, transporte, comercialización y distribución. Privatizada en la década de 1990, el Estado italiano sigue siendo su principal accionista.

Como Edesur es una empresa amiga, los directivos del trío de desinformadores mediáticos que componen Infobae, La Nación y el Grupo Clarín no se dan por enterados de las movilizaciones constantes de los vecinos del Conurbano sur por los extensos cortes del servicio. Los intendentes, en cambio, no pueden ignorarlas y en un punto se vieron forzados a elegir de qué lado colocarse.

(...) “En función de los reclamos recibidos por usuarios de diferentes municipios, las multas aplicadas a Edesur S.A. y las obras que esta empresa no llevó a cabo, esta Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires considera que la empresa no se encuentra en condiciones de prestar el servicio del cual es concesionaria; por lo que se solicita a la autoridad concedente y de contralor la rescisión de la concesión”, escribió el Defensor Guido Lorenzino, en una comunicación dirigida al interventor del ente regulador nacional (ENRE), Federico Basualdo Richards.

Como anexo, incluyó los reclamos de distintos municipios. Los que mayor repercusión mediática tuvieron fueron los de Lomas de Zamora (por el alto perfil de su intendente, Martín Insaurralde) y Quilmes (porque su intendenta Mayra Mendoza, que integra la conducción de La Cámpora, en los primeros 120 días de gobierno fue objeto de 140 notas en la señal de cable del Grupo Clarín, y ninguna elogiosa). Pero otros, como Florencio Varela, enumeran en lo que va de este mes 1400 gestiones de vecinos por falta de suministro eléctrico en 86 barrios, sólo por el call center.

(...)  El informe de Basualdo Richards, la presentación de la Defensoría y los reclamos de los intendentes ya surtieron algunos efectos: aumentó la cantidad de cuadrillas volcadas a la calle para reparar desperfectos y condujo a los directivos de ENEL hasta el despacho presidencial. En un encuentro sostenido en Olivos en la tarde del viernes, del que también participó Basualdo Richards, prometieron una enmienda que debería manifestarse en las inversiones que hasta ahora han eludido. Se comprometieron a acelerar 25 obras que dijeron tener en marcha, para cumplir con sus compromisos. (...)"

2. Alfredo Zaiat en Página/12 afirmando que los empresarios deben 'poner el hombro' tal como si no lo hicieran pagando los tributos exorbitantes en una economía no competitiva:

"(...) AEA dejó escrito lo que pretende en ese comunicado que incluyó a la CGT como representantes de los trabajadores. Es notable como esos dueños de grandes empresas ignoran la existencia de la parte de la economía que está en la informalidad. Postulan la necesidad de implementar "políticas específicas" y que ellas son "aún más urgentes en vista a la crítica situación económica y al esfuerzo enorme que implicará mantener en actividad al dispositivo productivo y al empleo formal en el país".

La pandemia dejó al descubierto la existencia de amplios sectores desamparados y en situación económica muy frágil, y ellos sólo hacen referencia al "empleo formal".

Es tan fuerte el antikirchnerismo de sus integrantes que los lleva a confundir el recorrido histórico de la economía local. Dicen que "Argentina viene de muchas décadas de un mal rendimiento económico". Podrían afirmar que no están de acuerdo cómo se creció en ese ciclo, pero las estadísticas públicas y privadas muestran que en esos años, con no tan buenos resultados en el último mandato de CFK, hubo un importante aumento del PIB. También lo hubo en el ciclo 1991-1998.

La clave es entender las razones de la posterior caída, no desconocer los períodos de auge. Lo que sucede es que avanzar en esa comprensión puede ubicarlos en el lugar de ser unos de los principales responsables de esas debacles.

El pliego de condiciones de AEA (...) Reitera además el papel clave de las empresas privadas, como si el gobierno de Fernández no lo considerara ni tampoco un proyecto de desarrollo nacional.

Se trata de una consigna que la conducción política del poder económica está instalando en el debate público sólo con el objetivo de erosionar a la coalición gobernante.

Esa campaña no se sustenta en un análisis ni descripción rigurosa de lo que está pasando. Más aún cuando AEA fue uno de los principales soportes financieros y políticos de la administración macrista, que no se inhibió de atropellar al mundo empresario. (...)".

3. Ricardo Aronskind en El Cohete a la Luna, descubriendo fantasmas por todos lados:

" Todavía no tiene las dimensiones suficientes para sembrar la alarma, pero es evidente su lógica destituyente. Se trata de una campaña sistemática de acción contra el gobierno del Frente de Todos, en la cual se utilizan todos los recursos para denigrar al gobierno, a sus autoridades, a sus políticas, y a su base social. Por ahora esto se desarrolla desde los principales medios de comunicación, en las redes sociales, y desde la Cúpula de Juntos por el Cambio, logrando ocasionalmente convocatorias de fanáticos al espacio público con los más diversos argumentos.

Toda la argumentación es denegatoria de la legitimidad del actual gobierno, de sus valores y de los intereses que representa. No hay espacio para la conciliación, para el diálogo o para el respeto. La violencia discursiva es constante, y tiene una función de amedrentamiento y de arrinconamiento del gobierno y de los sectores populares. Es un discurso pleno de desmesura política, de exceso y de exageración, caracterizado por la mala interpretación sistemática de cualquier hecho que ataña al oficialismo.

El gobierno es tratado como “el mal”, tal cual como fue tratada Cristina Fernández de Kirchner, que lleva sobre sus espaldas más de 12 años de demonización sistemática.

Razones para desear la caída rápida del gobierno popular no le faltan a ciertas franjas de la derecha: si prosperaran algunas de las numerosas causas judiciales en marcha, o si avanzara la propia reforma del poder judicial, o se afianzara la verdad en el espacio público, parte de su andamiaje delincuencial y de la impostura de su léxico republicano podría quedar expuesto, y varios de sus principales líderes quedarían fuera de la competencia política.

Si la voluntad destituyente desde los sectores mencionados es clara, los protagonistas de la escena política han decidido actuar como si viviéramos en una democracia consolidada. El propio Presidente de la Nación minimiza estos hechos y prefiere remitirlos a exabruptos o malos comportamientos que no tendrían cabida en nuestra sociedad.

Pero lo cierto es que la permanente agresividad discursiva de la derecha no es neutra políticamente. Tiene un impacto significativo sobre la forma de pensar y de comportarse del campo popular, tanto en el gobierno como en el llano. El acto del 9 de Julio y sus consecuencias constituyen un muestrario del efecto muy negativo que logra la permanente hostilidad de un sector radicalizado de derecha, sobre los grados de libertad que está dispuesto a usar el propio gobierno nacional. (...)".

4. Los que difunden la noticia que publica La Política Online (¿No ocurrieron ya denuncias contra Bunge en los días de Guillermo Moreno superstar que luego no se pudieron probar?):

" En sectores cercanos al kirchnerismo analizan en particular el caso de la multinacional Bunge, que según la información que manejan declaró exportaciones por más de 7 millones de toneladas antes de la suba de las retenciones y así consiguieron ahorrarse casi 100 millones de dólares de impuestos o 427.500 toneladas de soja, que es lo que surge de eludir los 6 puntos de aumento de alícuota.

(...) En el kirchnerismo tienen la información que Macri habría anticipado a las cerealeras que luego de las PASO se aumentarían las retenciones y fue entonces que se dispararon las declaraciones juradas de exportaciones. Más aún cuando empezó a quedar claro que el peronismo volvería al poder.

Por eso, según la información que manejan en el kirchnerismo, Bunge empezó a acelerar la declaración de exportaciones. Entre el 13 y el 31 de agosto fueron 1.400.000 toneladas, en septiembre 1.650.000 toneladas, en octubre 1.140.000 toneladas, en noviembre 1.135.000 toneladas y en diciembre 1.500.000 toneladas, acumulando en los meses posteriores a las PASO declaraciones por 7.125.000 toneladas, que si las hubieran tenido, no existe capacidad logística en el país para almacenarlas. 

(...) Si en todo 2018 la empresa había declarado exportaciones por 6,9 millones de toneladas (entre trigo, soja, maíz y harinas), entre el 13 de agosto de 2019 y el 31 de diciembre logró acumular más de 7,1 millones de exportaciones gracias a engrosar artificialmente sus declaraciones de exportaciones. Solo por poner un ejemplo, en octubre de 2019 las declaraciones juradas de Bunge marcaban un incremento anual del 1500%, mientras que a enero de 2019 mostraban una caída del 99% respecto de las de igual mes del año anterior.

No hay capacidad instalada en la Argentina para acopiar esa cantidad de granos y derivados que Bunge declaró por adelantado. (...)".

Más Leídas

Seguí Leyendo