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LGBTQ+, Kicillof y Cambiemos, que esconde la mano

Por un lado, el colectivo LGBTQ+ es muy fuerte en el país, en general, y en la coalición Frente de Todos, en particular. Tiene que ver con los días cuando Néstor Kirchner buscaba elementos para diferenciarse del peronismo tradicional, que aún lideraba Eduardo Duhalde y su gente. El acercamiento a los movimientos de derechos humanos y al LGBTQ+ fue parte de esa estrategia. Por otra parte, también Juntos por el Cambio registró el lobby de ese colectivo y rubricó una norma que luego hay que cumpirla. Ahora bien, quienes critican a Axel Kicillof por dar curso a la resolución firmada durante la Administración Juntos por el Cambio, a menudo simpatizan en redes sociales con los reclamos de JxC. Por lo tanto, resulta poco seria su participación en el debate.

Cuando el pésimo funcionario de Salud, Adolfo Rubinstein -fue tan mala su gestión que Mauricio Macri devaluó el Ministerio en Secretaría-, firmó la resolución del año 2019 que ordenó la cobertura al 100% para los pacientes bajo tratamientos hormonales integrales que tienen por finalidad cambiar los caracteres secundarios que responden al sexo gonadal para adecuación de la imagen al género autopercibido, en verdad cumplió con una directiva politica de JxC.

Nadie en el Gobierno de entonces se quería enemistar con un colectivo muy activo tal como es el LGBTQ+, en especial cuando habría elecciones en 2020.

Por supuesto que quienes reivindican para el PRO una pertenencia en la centroderecha que no siempre tiene, atacaron a Rubinstein. Pero ninguna autoridad superior a Rubinstein bloqueó la medida que él tuvo 'el costo' de rubricar. 

Además, la proximidad de Mauricio Macri con postulados del LGBTQ+ es el origen del alejamiento que le propinó el papa Francisco porque cuando el entonces cardenal Jorge Bergoglio creyó acordar con el entonces Jefe de Gobierno porteño que no avanzaría el matrimonio igualitario en Ciudad de Buenos Aires, luego Macri ejecutó lo inverso a lo que Bergoglio creyó que le habían prometido.

Macri lo hizo porque las encuestas demostraron que le permitía salir del 'cliché' de centroderecha hacia la construcción de una masa electoral más amplia, que era el proyecto de Jaime Durán Barba, cuyo rompecabezas poblacional terminó definiendo políticas gubernamentales.

Bergoglio cuestionó la traición de Macri, no la simpatía por el LGBTQ+ porque, en definitiva, ya como pontífice católico apostólico romano, él mantiene un diálogo importante con líderes del Frente de Todos, que mantiene mucha cercanía con el colectivo LGBTQ+, y hasta ha prometido (pactado con Francisco) una modificación en la legislación sobre interrupción del embarazo.

En definitiva, Rubinstein dispuso una norma que el colectivo LGBTQ+ ahora se presentó a las autoridades bonaerenses y reclamaron su cumplimiento.

Y esto es lo que ocurrió con el ministro Daniel Gollán, quien inició el proceso de compra 99-0020-LPR20, para la compra de 7.500 unidades de hormonas medicinales con el objeto de colaborar en los tratamientos de modificación corporal con destino a la población transgénero.

El dato fue reseñado, entre otros, por la web Real Politik.

Es cierto que Gollán podría demorar el proceso de compra pero ahí ya entran otras valoraciones que tienen que ver con la realidad de que el LGBTQ+ tiene una relación con sectores del FdT, que inclusive tiene un ministerio, a cargo de Elizabeth Gómez Alcorta, que se encarga de velar por los reclamos del colectivo, entre otros.

Ahora bien, hay comentarios críticos desde quienes asumen una oposición al FdT. De alguna manera, esas quejas podrían representarse con este tuit:

Ok se comprende el enfoque pero habría que escarbar en la historia de la norma y de que, en definitiva, esto se iba a hacer también si Macri era reelegido. Por lo tanto, el debate debería ser otro, en todo caso.

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