Desde hace tiempo que, lejos del combate cuerpo a cuerpo que se conocía hasta hace poco, los conflictos bélicos hoy se desarrollan principalmente en base a drones, bombas y anonimato. El diario Clarín publicó un artículo sobre el tema hace unos meses, citando que los aviones no tripulados se consolidan como una tecnología bélica primordial, desde USA hasta Yemen y China. Son utilizados tanto por Ejércitos como por grupos armados.
Los drones pueden alcanzar autonomías de vuelo de más de 24 horas y entrar en territorio enemigo sin necesidad de que también lo haga personal militar. Si bien hay registros del uso de dispositivos no tripulados para fines bélicos desde fines del siglo XIX, los ataques con drones escalaron de forma masiva bajo el gobierno de Barack Obama, explicó The Bureau of Investigative Journalism (La oficina del periodismo investigativo).
En el caso del ataque se cobró la vida del general iraní Qassem Soleimani, fue realizado por el dron estadounidense MQ-9 Reaper. Según el New York Post, este alcanza un rango de 1.150 millas (1.850 kilómetros) y tiene la habilidad de volar a una altitud de 50.000 pies (15 kilómetros). Operativo desde el 2007, el Reaper tiene una envergadura de de 66 pies (20 metros) y una velocidad de crucero de 230 mph (370 km/h). Es controlado de manera remota por un piloto.
El Reaper disparó misiles contra el cónvoy que transportaba a Soleimani, entre otros, mientras se retiraba del Aeropuerto Internacional de Bagdad. También viajaba allí Abu Mehdi al Muhandis, número 2 de las Fuerzas de Movilización Popular o Hashd al Shaabi, coalición de milicias proiraníes integradas al Estado iraquí.
El cuerpo de Soleimani, según trascendió, pudo ser identificado por su llamativo anillo rojo.
El general Soleimani tendrá funerales tanto en Irak como Irán, revelaron medios iraníes. Habrá procesiones en las ciudades sagradas shiitas de Karabala y Najaf antes de que su cuerpo sea regresado a Teherán. Soleimani había sobrevivido a previos intentos de asesinato.