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Guerra sanitaria y económica: "Peronistas somos todos... y keynesianos"

En el Fondo Monetario, Alejandro Werner abrió la canilla: "La prioridad N°1 es garantizar que se puedan afrontar los gastos sanitarios inmediatos. En los países donde los sistemas de atención de la salud adolecen de limitaciones, es preciso que la comunidad internacional intervenga, para ayudar a evitar una crisis humanitaria. Asimismo, será crucial que se adopten medidas focalizadas en el plano fiscal , monetario y los mercados financieros a fin de mitigar el impacto económico del virus. Los bancos centrales deberían seguir más de cerca la evolución de los acontecimientos, elaborar planes de contingencia y estar listos para suministrar abundante liquidez a las instituciones financieras, sobre todo préstamos a las pequeñas y medianas empresas. En algunos casos, y de manera temporal puede ser aconsejable la tolerancia en la aplicación de las normas." Ahora se entiende el texto del discurso de Alberto Fernández. Pero la cuarentena obligatoria, además de necesaria, es importante porque le concede épica y contexto a lo otro que sucede en paralelo.

La Argentina arrastra una larga recesión. Peor aún: en gran parte de su vigencia ha sido estanflación. Por lo tanto, el brote del coronavirus COVID-19 no provocará lo que ya existe.

El desafío que afronta la Administración Fernández es evitar la depresión o, en el mejor de las hipótesis, salir de la recesión. Sin embargo, hasta el presente su agenda priorizaba renegociar la deuda pública externa, para angustia / desazón / confusión del electorado del Frente de Todos.

Las prioridades han mutado más que el virus, y el Ejecutivo Nacional se descubre perdiendo los complejos para tomar todas las medidas expansivas que considere necesarias, y cumplir así con el nuevo mandato del Fondo Monetario Internacional, de USA, de la Unión Europea y de China: velar por la supervivencia. Por lo tanto, y sin dudarlo, han decidido aplicar todo el keynesianismo imaginable para impedir la destrucción de empleos, que si ocurre sería un pasaporte hacia la tensión social y la crisis política. También hay que preservar la cadena de pagos. Malos días para los economistas 'ortodoxos', desconocedores que el poder es pragmático y, a veces, hasta amoral.

Pero hay algo más: de pronto, la Administración Fernández descubre que este giro goza de consenso doméstico, incluyendo a los opositores, que estimulan avanzar en semejante dirección.

Los economistas llamados 'libertarios' no pueden creerlo porque cuando crecía su discurso acerca del carácter maligno de las regulaciones del Estado, en un parpadeo de ojos resulta que la mayoría de la sociedad avanza por otro andarivel, y bendice los precios regulados, el dinero barato por decreto y los subsidios. Pero la pandemia lo ha modificado casi todo, comenzando por las preferencias.

Varios voceros de la escuela monetarista exhiben números que advierten sobre el riesgo de hiperinflación pero resulta que los empresarios clientes de esos economistas ahora le exigen a Alberto Fernández que 'haga lo que tiene que hacer' para impedir la morosidad extrema, la quiebra generalizada, la iliquidez profunda que ellos creen que podría ocurrir en breve. Quizás abril, seguro mayo.

Ocurrió otra curiosidad: con el inicio de la crisis sanitaria, la vicepresidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, se ausentó hacia la isla de Cuba, donde reside su hija Florencia, dejando a Alberto F. en soledad. Él quedó con toda la responsabilidad de enfrentar al COVID-19.

Es probable que haya sido un error político grosero de la líder del Frente de Todos, y también una oportunidad que encuentra Alberto F. para legitimarse ante quienes no terminaban de aceptar que su Jefa espiritual cediera la banda presidencial y el bastón de mando al ex jefe de Gabinete de Ministros de ambos Kirchner.

Asi, Alberto F. descubre que hay varias ventanas de oportunidades que se abren delante suyo, y por ese motivo él se aferra a asumir el liderazgo de la crisis. Sus allegados recuerdan que él es el el Presidente en una sociedad presidencialista, y el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Alberto F. cuenta espacio para avanzar.

Urgente24, que ha defendido la necesidad de la cuarentena total, también ha manifestado su desconfianza hacia la comunicación pública Albertocéntrica. Sin embargo, en Casa Rosada se encuentran muy conformes con los resultados que les llegan con forma de encuestas de popularidad del Presidente.

Al menos en el corto plazo, este comportamiento de variables le ha dado resultados agradables a Alberto F. Sin duda, por estas horas, su imagen positiva se ubicará en niveles récord, y su presentación pública recibirá halagos diversos.

Ahora hay que esperar los resultados, básicamente 2:

** que gracias a la cuarentena total obligatoria se interrumpa la circulación del virus, y así reducir la propagación e impedir que colapse el precario sistema sanitario; e

** impedir una mayor crisis económico-social recurriendo a la acción del Banco Central, la ANSeS, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Economía y otras reparticiones.

Por ejemplo, ahora el BCRA ha dispuesto una línea especial de crédito a micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) a una tasa de interés anual máxima del 24% para generar un volumen de crédito equivalente a más del 50% del financiamiento bancario actual.

También dispuso la flexibilización, de manera provisoria, de los parámetros con los que son clasificados los deudores bancarios; y para sostener la capacidad prestable, se suspendió hasta el 30/06 la distribución de resultados de las entidades financieras.

Tal como lo anticipó Urgente24 el 'paquete' del domingo 15/03 no fue el último, y tampoco lo será este 2do. auxilio monetario a los agentes económicos horrorizados por el impacto posible de la inactividad forzosa en el giro financiero de la actividad privada.

No solo el electorado del Frente de Todos aprueba estos anuncios. También gran parte del electorado de la UCR, de los independientes y hasta del PRO. La ilusión de la unidad nacional es una tentación extraordinaria que sólo en ciertos momentos mágicos y breves se ha alcanzado en la vapuleada y volátil Argentina pendular. 

En 1972 un periodista español le solicitó a Juan Perón que diseccionara el espectro político argentino, y ése respondió: “Mire, en Argentina hay un 30% de radicales, lo que ustedes entienden por liberales; un 30% de conservadores y otro tanto de socialistas”. El entrevistador preguntó: “Y entonces, ¿dónde están los peronistas?”. Perón realizó su famosa respuesta: “¡Ah, no, peronistas somos todos!”.

También podría haber afirmado: "peronistas y keynesianos". 

Lord John Maynard Keynes es una escarapela en el corazón de casi todo argentino,  igual que el dulce de leche y el bife de churrasco antes de la ola vegetariana. Quizás, Alberto F., gracias al COVID-19, se ha reencontrado con una parte de sí mismo.

Por supuesto que nada de esto anticipa el éxito de Alberto F. Obviamente no hay garantías de que el experimento funcione. Pero Alberto F. avanzaba peligrosamente hacia una situación muy complicada luego de Semana Santa, y muchos referentes locales comenzaban a quejarse por la escasa actividad económica. Ahora Alberto F. ha despejado ese obstáculo porque ha recreado las expectativas.

Otra vez más:  el coronavirus termina ofreciendo una oportunidad a la Argentina, que -algunos opinan- Alberto F. bien haría en profundizar en nombre de la crisis. Ellos fabulan que hasta podría abordar las benditas reformas estructurales pendientes que nunca pueden debatirse en el país, espacios donde pastan diversas vacas sagradas, comenzando por un Estado sobredimensionado en personal y burocracia.

Ya se verá. Tampoco se conoce hacia dónde él querría avanzar en este nuevo escenario, no previsto por Alberto F. ni por nadie.Luego, ¿cómo se comportará la pandemia? ¿Será eficiente el equipo de la Casa Rosada para ejecutar lo comprometido? ¿Cómo le resultan al Presidente de la Nación los movimientos que acaba de anticipar? 

"Lo que está y no se usa nos fulminará...", dice la letra de un tema de Luis Alberto Spinetta que resulta de los preferidos de Fernández. El 02/04 cuando acabe al menos esta fase de la cuarentena, él estará cumpliendo 61 años. Probablemente hasta pueda soplar velitas. 

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