El gobierno anunció el préstamo el mes pasado, pero lo condicionó al compromiso de Renault de mantener los puestos de trabajo y las operaciones básicas en Francia.
Renault, con graves dificultades financieras y debilitado por la crisis del coronavirus, anunció la supresión de 15.000 puestos de trabajo en el mundo, de los cuales 4.600 en su país. La medida forma parte de un plan de recortes de unos US$2.200 millones en tres años.
Bruno Le Maire "pidió que se iniciaran inmediatamente conversaciones con los sindicatos sobre la puesta en marcha de un proyecto industrial para el futuro que garantice a largo plazo, más allá de 2023, el empleo y las operaciones industriales en Maubeuge", señaló el ministerio de Economía.
"No se tomará ninguna decisión sobre el traslado de actividades a menos que haya sido aprobada por todas las partes", agregó el funcionario.
Entre las 14 plantas que tiene en Francia, Renault planea cerrar una sola, en Choisy-le-Roi, un suburbio al sur de París.
Desde la primeras horas del martes 2 de junio, los empleados de la planta estaban en huelga para protestar contra el cierre. "Más de 200 empleados" entre los 262 que cuenta la planta están "movilizados para salvar sus empleos", dijo a la AFP Brahim Hachouche, del sindicato fuerza Obrera.