El debate, entonces, se dirigió hacia qué se entiende por empresas estratégicas.
Fue el propioi ministro de Hacienda quien introdujo el tema Latam, al preguntarse si sería elegible, y rescató un par de datos ciertos: contrata más de 10.000 empleados directos y, a través de la cadena de suministro, aporta al sustento de 200.000 empleos indirectos. El empleo es prioritario.
Según el ministro, "las actividades de Latam tienen impacto directo, indirecto o inducido por más de US$ 6.000 millones en el PIB de Chile y US$1.750 millones en ingresos laborales", según Oxford Economics, un informe encargado por Latam.
Estos detalles que se prestan al juego político, y que introdujo la impericia del propio ministro, complicaron el debate y lo politizaron.
Es cierto lo que manifestó el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Juan Sutil, “cuando se está apoyando a una (empresa) bien sea, del lado de los privados o del sector público, se están ayudando a la compañía y no a los accionistas porque estos se diluyen en el peor momento del valor de la compañía”.
También es cierto que "muchas líneas aéreas en el mundo van a tener que reorganizarse y buscar la manera de avanzar en soluciones entre sus acreedores y su situación operacional".
Pero en Chile hay una suerte de brecha entre los líderes empresariales y los partidos políticos de oposición.
Los socialistas
De pronto, Latam cayó en la grieta chilena. Mal momento porque hay otras urgencias.
“No comprometer recursos en el holding Latam, sino que concentrar recursos y/o esfuerzos en dar continuidad al servicio con las empresas locales que están operando en Chile o con alternativas extranjeras”, fue la conclusión de la Comisión Económica del Partido Socialista tras analizar el caso de la aerotransportadora.
El PS insistió en que al hablar del rescate de grandes empresas se requiere mucha precisión en los términos y definiciones considerando que los recursos son escasos, y hay muchas necesidades que pueden ser financiadas con los mismos. Y entre esos conceptos menciona la calidad de empresa estratégica y viable.
“Es indudable que el servicio de transporte aéreo es imprescindible para la economía chilena. Sin embargo, no es tan evidente que, en particular, la empresa Latam sea estratégica o imprescindible, ya que aproximadamente el 50% del tráfico de pasajeros lo realizan otras líneas y/o probablemente lo pueden asumir con relativa rapidez, tanto en su versión internacional como nacional. Incluso comprándole instalaciones a la misma Latam y recontratando buen parte del personal que ésta desvinculó”, indica el documento de la Comisión que integra Álvaro Díaz y Hernán Frigolett.
Islas Caiman
Entonces se introdujo el tema del domicilio jurídico de la empresa. Los socialistas dijeron: “Estamos hablando de la quiebra de LATAM Finance Ltda., ubicada en una casilla de correos de Grand Cayman, que compromete a los activos de Latam Airlines Group y sus 29 filiales”.
De acuerdo con un documento al que tuvo acceso la web chilena El Mostrador, la dirección de la petición de quiebra que LATAM presentó ante la justicia del país de USA no está en Santiago de Chile, sino en el paraíso fiscal de islas Caimán.
La web señaló: "Mientras en Chile cobra fuerza la idea de un “rescate” de LATAM como “empresa estratégica" -ocupando la terminología del ministro de Hacienda, Ignacio Briones- siguen surgiendo datos sobre la jugada de la compañía controlada por la familia Cueto en USA para acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrota de ese país.
De acuerdo con un documento al que tuvo acceso El Mostrador, la dirección de la petición de quiebra que LATAM presentó ante la justicia del país norteamericano no está en Santiago de Chile, sino en las Islas Caimán.
El tema es que las islas Caimán, mas allá de de ser destino turístico, también es un paraíso fiscal, un refugio de empresas e inversionistas que huyen de los impuestos.
El dato no es menor, considerando que en la misma compañía están en una etapa de “seguir buscando ayuda de los gobiernos o de alguna otra institución financiera” para recuperarse, según confesó durante la semana Roberto Alvo, CEO de la compañía.
(...) Sin embargo, es válido preguntarse por qué el Gobierno de Chile va a lanzar un salvavidas a una empresa que estratégicamente utiliza una dirección en una isla que es paraíso fiscal y por ende no paga impuestos en el país."