En ese contexto irrumpió LATAM, empresa a la que se dejó ingresar porque compensaba la pésima imagen local e internacional que ofrecía el Gobierno de la expropiación ilegal de Aerolíneas, al punto tal que terminó perdiendo el juicio en el tribunal arbitral CIADI y condenado a pagar una indemnización millonaria. Pero como aquí el dinero de los contribuyentes es papel higiénico, se puede gastar cualquier recurso que al Estado no le importa.
Entonces, si bien a LATAM se dejó ingresar por una cuestión de conveniencia coyuntural, desde que ingresó al mercado del cabotaje argentino, tuvo que enfrentar dificultades porque el mercado se encuentra acostumbrado al descontrol infinito de Aerolíneas Argentinas y es complicado 'remar contra la corriente', crear una 'nueva cultura' para la aeronavegación y convivir con un Estado omnipresente que está convencido de que es positivo seguir financiando la sangría que le provoca Aerolíneas.
Durante los 3 años recientes, LATAM fue reduciendo su operación a causa de las pérdidas, pero todavía el negocio era rentable en otros mercados como para sostener la plaza argentina. La pandemia volvió insostenible la operación y por ese motivo Biró afirma que sería una "extorsión" porque, según su particular punto de vista, lo que querría LATAM es que la Administración Fernández financie la operación, tal como lo hace con Aerolíneas.
La frase de Biró habla de Biró más que de LATAM. Pero lo grave es que haya funcionarios que, en privado, festejan el anuncio de LATAM. Hay quienes afirman que Pablo Ceriani, el presidente de Aerolíneas Argentinas, que cada día necesitaba de más lobby para obtener el dinero necesario del Estado Nacional, que tiene problemas de recaudación impositiva, ahora podrá pedir el cheque sin problemas porque la alternativa es dejar incomunicado al país. Eso sí es extorsionar, y Biró lo sabe.
Biró es el secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, al que son afiliados quienes vuelan los aviones de Aerolíneas. Biró es quien representa los intereses de un gremio abundante en privilegios incompatibles con las prácticas de una compañía aerocomercial competitiva. Es decir: él está involucrado directamente en que nada cambie en Aerolíneas porque se pondría en riesgo las prebendas y los subsidios que, en parte, benefician a los varios sindicatos concurrentes.
Peor que Biró se encuentra Juan Pablo Brey, el secretario general de la Asociación Argentina de Aeronavegantes. Su sindicato se ha encogido y descolorido. Ya no se trata sólo de Avianca y otras compañías que volaban escasas rutas. Ahora es Latam. No hay posibilidad alguna de que Aerolíneas absorba los recursos cesantes. ¿Podría Aerolíneas volar sus rutas, las de Austral y la de LATAM con su actual presupuesto? Ese sería el sueño máximo de Ceriani. Incumplible, a menos que los sindicatos acepten ceder lo que no quieren ceder.
Ni China, que tiene un único partido político, se permite una única aerolínea. Pero en la Argentina hay personas que realmente creen que inventaron la pólvora, y lo afirman sin sonrojarse ni reírse.
¿Por qué motivo el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, estaba tan decidido a rechazar cualquier acuerdo entre LATAM y Brey que resultara en una reducción salarial? Moroni es Fernández. Por lo tanto, ¿cuál es el enfoque tiene el Presidente acerca de la propiedad privada en la post pandemia? Sería interesante conocerlo.
Sucede que a la inversión privada se le han enviado 2 noticias preocupantes: el intento de expropiación de Vicentín y la expulsión de LATAM (porque se hizo todo lo posible para que la compañía abandonara la Argentina).
El mensaje es desolador, a menos que el Estado tenga argumentos de peso para creer que puede conducir un esquema de capitalismo de Estado con el único recurso de emitir dinero sin respaldo.
Sin embargo, en mayo y pese a todos los precios de servicios esenciales congelados, al igual que el dólar oficial, la inflación fue de 1,5%, consecuencia de esa emisión monetaria. ¿De verdad piensan sostener un capitalismo de Estado apalancado en la Casa de Moneda y la ex Ciccone?
El mensaje de LATAM es inverso a las visitas del Presidente a las instalaciones de Volkswagen y Toyota, y a las reuniones de las terminales automotrices con Sergio Massa. Por ese motivo abunda el desconcierto: no hay plan sino medidas, y éstas son contradictorias. De esto es lo que hablan, preocupados, los mismos empresarios que luego, por un instinto de supervivencia, sonríen ante los funcionarios gubernamentales.
No escribirlo sería mentir a los lectores. Si los funcionarios se enojan, allá ellos. Si les place que les mientan, es su historia. En Urgente24 acostumbramos contar la verdad.