Wang Yi agregó que China y Rusia están listos para resistir la presión unilateral y el "acoso psicológico" de otros estados (¿USA?).
Él hizo énfasis en que después de la pandemia, el mundo no será el mismo, por lo que Beijing está listo para fortalecer la cooperación con Rusia en el formato de BRICS, la Organización de Shanghai y el G20, en el marco de los próximos cambios.
"China está trabajando con Rusia para convertir la crisis en oportunidades. No hay duda de que la cooperación entre los 2 países en la lucha contra el virus dará un fuerte impulso para fortalecer la cooperación bilateral entre Rusia y China", explicó, según TASS.
Wang Yi recordó los intentos de varios estados, empresas y personas estadounidenses de reclamar contra China por daños causados por la propagación del coronavirus.
“Los reclamos de las víctimas sobre la investigación y la indemnización de las pérdidas, así como la falsificación de la llamada 'evidencia para casos litigiosos', conforman una violación del Derecho Internacional y la renuncia a la conciencia humana. Esto no tiene conexión con la realidad, no corresponde al sentido común y carece de una base legal”, dijo el ministro.
Según él, Beijing oficial apoya una investigación internacional imparcial sobre las causas de la pandemia: "La parte china tiene una posición abierta en el tema de la cooperación en investigación con la comunidad científica internacional para estudiar la fuente del coronavirus".
Según él, Beijing cree que esta investigación debe ser profesional, justa y constructiva, y debe excluir la interferencia política en la búsqueda de la fuente del coronavirus. Agregó que China se opone a la "presunción de culpa".
USA ha acusado recientemente a China por la propagación del coronavirus y el ocultamiento de información inicial sobre la gravedad del covid-19.
"Hace 17 años, la epidemia de Sars se manejó tan bien en USA... completamente diferente a la situación actua l", respondió Zhong Nanshan, director del Centro Nacional de Investigación Clínica para Enfermedades Respiratorias y líder de un equipo de científicos que asesoran al gobierno chino.
Zhong dijo en una entrevista exclusiva con el South China Morning Post, de Hong Kong, que sus pares en USA le dijeron que el sistema estadounidense no estaba preparado para la epidemia, a pesar del alto nivel de atención médica, equipos e instalaciones del país.
Y que el principal problema de USA fue la incapacidad de escuchar a los expertos médicos. Como resultado de esto, el presidente Trump "subestimó el poder infeccioso de la enfermedad, así como su naturaleza nociva. Pensó que era una gran gripe", dijo Zhong.
Los funcionarios estadounidenses tampoco escucharon a los expertos médicos sobre la reapertura de la economía, dijo. “Abrir la economía rápidamente puede ser arriesgado. Creo que deberían seguir las reglas de la ciencia y reabrir la economía paso a paso”, advirtió Zhong.
¿Qué está afirmando en el fondo? Que USA necesita culpar a China para no asumir sus propias responsabilidades de una gestión incorrecta de la pandemia, y en ese marco ocurrirían las acusaciones y tensiones.
En mayo, el secretario de Estado, Mike Pompeo, le dijo al canal de televisión estadounidense ABC News, que Washington DC supuestamente tenía evidencia de que el SARS-CoV-2 se originó en un laboratorio en la ciudad china de Wuhan, o sea que sería algo así como un virus de diseño.
China rechaza esta elucubración y afirma que el nuevo coronavirus estaba en la naturaleza, y fue transmitida a humanos por vehículos a investigar.
Luego, la administración de Donald Trump envió un informe al Congreso titulado "El Enfoque Estratégico de los Estados Unidos para la República Popular de China", que afirma que Beijing está expandiendo el uso de su potencial en las esferas político-militar y económica, perjudicando los intereses de USA y minando la soberanía de diversos países.
El documento señala que China promueve eventos que desafían los valores estadounidenses, en particular el "derecho inalienable a la libertad y la búsqueda de la felicidad".
Todo indica que en el año electoral estadounidense, los contendientes -oficialismo y oposición-, utilizan el "factor chino" en su lucha interna.
"Para cualquier grupo estadounidense ganador, China seguirá siendo un objetivo, Washington DC continuará acusando a Beijing de ocultar datos, posiblemente relacionados con la creación artificial del virus y su propagación, ya que esto explica convenientemente las fallas internas", explicó el analista político Alexander Asafov al multimedios ruso RT.
Según él, Wang Yi "intenta enfriar la ofensiva anti-china. Es un movimiento interesante, pero el problema para China es que la tarea de Trump desde el comienzo de su Presidencia es cambiar la atención del establishment político estadounidense hacia una guerra ideológica con Rusia y una guerra política con China, que es un oponente económico directo de USA", dijo Asafov.
“China entiende que ahora está al borde de que se presenten cargos internacionales contra ella por parte de una amplia coalición occidental. El frente que Trump forma contra China es una especie de prólogo de alguna acción política internacional importante, por lo que Beijing ahora está reuniendo a sus aliados”, explicó el politólogo.