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En tiempos de crisis la población europea se afianza a sus líderes, pero en USA no pasa lo mismo

En un mundo donde los liderazgos están debilitados por los distintos por las personas frente al poder político o por la falta de confianza de las poblaciones en las instituciones, en tiempos de crisis y pandemia todo parece ser diferente para algunos. Es así que la mayoría de los presidentes y Primer Ministro alrededor del mundo registraron durante las últimas semanas los mayores niveles de aprobación en las encuestas, lo que sorprendió a muchos teniendo en cuenta el momento de incertidumbre. Aunque la gran pregunta es: ¿qué sucederá con lo líderes que estuvieron a cargo de la pandemia una vez que todo haya pasado? ¿Tendrán su mejor momento político o caerán en picada?

Si nos dejamos guiar por como están reaccionando los presidentes de extrema derecha como Jair Bolsonaro y Donald Trump frente a la crisis del Coronavirus muchos asegurarían que su carrera política estará acabada antes de que termine la pandemia. Si bien es cierto que están atravesando desafíos que hacen pender su gobierno de un hilo, el resultado podría no ser tan apocalíptico. Lo mismo sucede con los demás líderes alrededor del mundo que casualmente están registrando el mayor nivel de aprobación en los últimos tiempos. 

Desde el francés, Emmanuel Macron, pasando por el italiano y tal vez uno de los más afectados y cuyo país estuvo en situación límite: Guiseppe Conte, hasta el británico conservador, Boris Johnson, cuyos planes de Brexit se vieron brutalmente interrumpidos por el COVID-19 y hasta teniendo en cuenta que hasta su salud se vio comprometida en la situación: todos estos parecen estar haciendo algo bien ya que la población confía en su accionar, o por lo menos eso reflejaron las encuestas realizadas por EU Observer. 

El mismo Macron, que desde comienzos de su gobierno nunca tuvo mucho éxito en las encuestas, hoy es uno de los presidentes europeos más aceptados con el 51% de aprobación. Esto nos lleva a preguntarnos directamente el por qué: ¿será que el mundo necesita contención y confiar en alguien en tiempos de cuarentena o es que ahora más de la mitad de la población francesa votaría a Macron en las elecciones? Y más que nada: ¿esto será duradero o es algo de cuarentena, epidemia y temor? 

Por supuesto, no existe una respuesta a esa pregunta, solamente habrá que esperar a ver quien sobrevive políticamente después de la crisis. Stever Erlanger, un columnista del diario The New York Times asegura que estas cosas no suelen durar mucho tiempo, es solo una buena racha. "Las preguntas formales sobre los errores inevitables y los errores pronto siguen, y los votantes, si se les permite, a menudo se vengan, incluso de los líderes más efectivos", explica. Aunque puede que existan algunos que sepan aprovechar la oportunidad, cambiar su enfoque y tomarlo como un pequeño impulso. 

Y al parecer esto va más allá que las medidas económicas y de las restricciones a la libre circulación teniendo en cuenta que en muchos países las cosas están comenzando a volver a la normalidad, pero con precauciones de por medio. Por ejemplo en Austria donde los trabajadores pueden acudir a sus respectivos empleos pero con barbijo, el líder del gobierno: Sebastián Kurz, sigue manteniendo y hasta haciendo crecer su índice de aprobación hasta un 77%. 

Lo mismo sucedió en Alemania con el gobierno de Angela Merkel que bastante golpes estaba recibiendo con las internas de su coalición política, las divisiones dentro del país y el crecimiento de los partidos extremistas. Es así que ahora después de tomar las decisiones de prevención, ponerse al hombro el futuro de la Unión Europea y comenzar posteriormente a abrir la economía de a poco, la canciller alemana tiene un 79% de aprobación en el país.

Lo mas extraño y sorprendente de estos datos es que en Italia, uno de los países que fue el epicentro de contagio durante semanas consecutivas, el Primer Ministro, Guiseppe Conte sigue siendo la figura política más apoyada del país. Recordemos que Italia cuenta con la mayor cantidad de muertos luego de Estados Unidos y según lo que comunicaron los experto, una de las principales causas de que el virus haya avanzado tanto es la acción tardía por parte del poder político, lo mismo sucedió en España. Aunque a su vez, cada uno de los líderes nombrados hasta el momento tuvo un accionar diferente en su comunidad y en cuanto a su campaña política. 

Contrariamente, no sucede nada parecido a lo descripto en países como Brasil y Estados Unidos, gobernados por Bolsonaro y Donald Trump respectivamente. Trump tiene hoy en día un índice de aprobación de entre 40% y 50%, cifras normales para una sociedad tan polarizada como la norteamericana. Si bien son números altos que dejan en claro que todavía sigue teniendo una gran base de apoyo, no existió un pico como en los demás países: o los estadounidenses no necesitan tanta contención como los europeos o Donald Trump está haciendo las cosas tan mal que nadie puede apoyarlo. 

Esto no es algo común para las situaciones de crisis en Estados Unidos ya que como detalla el artículo de The New York Times cuando ocurrió el atentado a las Torres Gemelas en 2001, George W. Bush alcanzó casi el 90% de aprobación. Aunque la situación para los extremistas no sea la misma que para los líderes europeos, si existe la misma pregunta sobre sus figuras: ¿qué pasará con ellos luego de que pase la pandemia?, ¿El mundo se afianzará al nacionalismo y al cierre de fronteras para evitar otra crisis o se los castigará por cómo manejaron la situación?

Esto sí que es imposible de anticipar, pero si nos remontamos al pasado y vemos lo que ocurrió no hace tantos años atrás, cuando ocurrieron los ataques terroristas en Europa, junto con las olas migratorias y algunos fracasos económicos, la población giró hacia las extremas derechas como Matteo Salvini, Marine LePen o Boris Johnson en el Reino Unido. Esta vez lo puede ocurrir lo mismo, o puede ser el final de los movimientos como el de Bolsonaro o Trump. 

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