Al participar en la ex Esma (¿el jefe de la Armada no era Emilio Eduardo Massera, designado por Juan Perón?) del acto de cierre de un homenaje a los trabajadores detenidos-desaparecidos durante la dictadura -el miércoles se cumplirán 45 años del golpe de Estado de 1976-, Fernández dijo que en aquella ocasión "se produjo un quiebre moral en la condición democrática argentina que nunca debemos olvidar ni dejar de repudiar. Porque allí nos pasó la peor tragedia: la de perder la democracia, la de vernos sometidos a la voluntad de los dictadores y que se vayan la vida de miles de personas, hombres y mujeres argentinos y argentinas".
Tanto los integrantes de la Triple A como de Montoneros coincidieron en facilitar el arribo de los militares, y ambas facciones se declaraban peronistas.
Acerca de la visión de Montoneros sobre el golpe de Estado basta con recordar la autocrítica de Rodolfo Walsh.
Pero Fernández no está para ingresar y prefirió invitar a que “cada 24 de marzo recordemos francamente el horror que vivimos. Si yo siento el amor y el respeto que siento por las Madres es porque las vi ese año tener el coraje que la inmensa mayoría de la sociedad argentina no tuvo, me incluyo. Ellas solas se pararon ante el poder a reclamar lo que veíamos que pasaban y algunas, como Azucena Villaflor, dejaron su vida en el intento”.
"Muchos quieren que el olvido nos gane y que dejemos de recordar el pasado. El pasado está presente en nuestras vidas, no para vengarnos, no por ser resentidos, sino porque queremos ser mejores", agregó el mandatario.
Y en una referencia a sectores de la oposición, señaló: "Cada dos por tres en las filas de ellos aparecen los negacionistas y en la filas nuestras aparece la memoria. Los negacionistas lo único que hacen es sembrar odio y los que tenemos memoria sembramos amor, para que nunca más pase lo que pasó".
"Lamentablemente en la Argentina persisten las dos argentinas. Resulta que los republicanos son ellos, pero nos echan a patadas a nosotros. Es rarísimo. Pero no nos han vencido, seguimos creyendo en la democracia, seguimos queriendo ampliar derechos y estamos cada día más convencidos", sostuvo el jefe de Estado.
Luego el Presidente sostuvo que "van a decir que este discurso genera grieta, pero lamentablemente es solo un discurso descriptivo" y seguidamente trasladó esa división al debate en torno a las vacunas contra el Covid-19.
Al respecto, señaló: "Los que estamos aquí, queremos que todos y todas podamos vacunarnos, en las filas de ellos, quieren que compren la vacuna los que tienen plata, y el resto que espere. Pero la enfermedad no espera a nadie, y la vacuna por lo tanto tiene que llegar cuanto antes a todos".