Natalia Motyl, economista de la organización y especialista en comercio exterior dijo que “se espera que Brasil tenga una recuperación del 3,6% en 2021 y que vuelva a los niveles pre pandémicos en 2023; cuando en Argentina se proyecta que recién en 2025 volvería a los niveles pre-pandemia. Más particularmente, en Brasil la economía ya venía desacelerándose desde 2018; y, la pandemia no hizo más que agudizar dicha tendencia".
Sobre la Argentina Motyl aseguró que se espera tenga “un crecimiento del cercano al 7% para éste año: dependerá de la renegociación con el FMI; que los precios de las commodities sigan altos; la rápida distribución de vacunas; que se recuperen rápidamente nuestros principales socios comerciales y que el BCRA logre sostener la pax cambiaria por varios meses”.
Por su parte, Aldo Abram, Director Ejecutivo en la fundación destacó que lo que pasa "nos muestra la enorme inestabilidad que tiene Argentina. Si no estamos peor que los países de la región es porque a principios del siglo veinte cosechamos los beneficios de la vigencia de una Constitución como la de 1853/60, que nos llevó a ser de los países más ricos del mundo"
Además, agregó, "la Argentina cuenta con una riqueza natural y humana que le permitió moderar la decadencia de más de 80 años a la que nos llevó la destrucción de nuestra calidad institucional. Es como una familia que heredó la fortuna de sus padres y que pretende vivir de fiesta y sin trabajar, agotando una herencia. Si no torcemos el rumbo, poco a poco cada vez más países de la región nos van a superar”.
El economista explicó que “todas las crisis argentinas tienen como origen gobiernos que gastan de más y perseveran en ello. Pueden ser monetarias o una cesación de pagos, según cómo se financió el exceso de Estado. Durante el 91 al 2001 no se pudo financiar con el BCRA, pero si con deudas por créditos que surgieron fruto de una estabilidad y se terminó en una cesación de pagos. En los ´80, no había crédito y se financió quebrando el BCRA, lo que terminó en la hiperinflación de 1989” y sentenció que “Si queremos dejar de ir de una crisis en otra tenemos que votar gobernantes que manejen el país como nosotros manejamos nuestra casa, con la austeridad que usamos para proteger a nuestras familias”. Concluyó