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El escándalo en ANSeS Mardel y el hilo del control jubilatorio se corta por lo más delgado

En el país hay 5,2 millones de jubilados en total, de los que 0,003% tienen regímenes especiales que reportan cerca del 20% de la torta, mientras los que accedieron a través del Plan de Inclusión Previsional (moratorias) representan el 65% de la nómina. La ley de emergencia impone el congelamiento en la aplicación de la fórmula de movilidad para ajustar sus haberes en el 1er semestre de 2020 a casi 2 millones de jubilados que superan $19.068, pero exceptúa a unas 3 millones de personas que perciben los mínimos junto a los privilegiados: miembros de la justicia, del servicio diplomático o ex presidentes, entre los principales, a quienes les serán revisados los beneficios en las sesiones extraordinarias del Congreso que han sido convocadas. Hasta tanto, cobrarán los aumentos que sean decretados. En la moratoria entró de todo: desde humildes trabajadores que no habían aportado por haber sido víctimas de la enorme economía negra, hasta empresarios que se hicieron una posición desde las sombras fiscales. También se les hizo un lugarcito a muchas amas de casa mediante tramitaciones “armadas” por gestores ad hoc, algunos pasados a la órbita judicial, como sucedió en Mar del Plata, donde inspectores de Anses citan mediante intimidatorias cartas documento a esas personas mayores involucradas, lo mismo que a los que figuran como empleadores en el expediente, y los apabullan con amenazas de que les será retirado el beneficio. Pagan así el precio por no tener un poder de lobby político equivalente al de otras minorías mucho más privilegiadas que pasaron a jurisdicción de comisiones legislativas. Un silencioso contingente de jubilados que reunió los años de aportes correspondientes flotan dentro del freezer.

En tanto recién se analizará en sesiones legislativas extraordinarias una eventual eliminación de las más de 7.000 jubilaciones de privilegio contenidas en 49 regímenes especiales, que ocupan en torno del 20% de la masa total de haberes, por la filial marplatense de ANSeS desfilan mujeres mayores que se habían acogido a las moratorias para jubilarse y fueron citadas mediante carta documento a fin de ser indagada la legitimidad del trámite y determinar si les es suspendido o dado de baja el beneficio.

Hacia la UDAI Puerto, a la que reportan más de 10 mil jubilados locales, se desplazó un grupo del sector Control y Fraude desde la sede central de ANSeS para verificar la veracidad de la moratoria de servicio doméstico, en el marco de la megacausa judicial que se sigue por un supuesto perjuicio que determinó la detención de un abogado y ex empleado de ANSeS, que facilitaba de manera ilegal los expedientes de la entidad para ser adulterados.

Al solicitar la detención del ex empleado, y otra persona más que permanece prófuga, desde el Ministerio Público Fiscal – a través de la Fiscalía Federal N°2, subrogada por Carlos Martínez - repararon en que se constató entre la prueba colectada que había trámites jubilatorios que se iniciaban por recomendación del acusado. 

Esta circunstancia, dijeron, “es de por sí llamativa, máxime si tenemos en consideración las particularidades de las maniobras investigadas en el marco del expediente principal, donde ya hemos señalado que la organización no habría podido operar durante todos estos años sin connivencia de funcionarios del organismo”.

Las pesquisas hicieron que prácticamente se encuentre intervenida la filial y que unos 15 mil expedientes hayan quedado en el ojo de la tormenta, causando un verdadero revuelo y temores en gente que se siente intimidada la terminología legal de los funcionarios nacionales que viajaron a Mar del Plata. 

Uno de los cuestionamientos más graves que circulan entre los letrados que asesoran a las jubiladas investigadas es que se le reservaría al juez la facultad de decretar la baja de un beneficio jubilatorio que se encuentra vigente y que el órgano administrativo se arrogue esa facultad en el marco de un proceso penal con condena firme por delito (sea defraudación al fisco, estafa, etc), lo cual es improcedente desde un punto de vista constitucional.

El intimidatorio léxico leguleyo causa pánico a las personas con desconocimiento en cuestiones burocráticas que llenaron formularios con datos, según fueron asesoradas por seguridad jurídica, y ahora son interrogadas.  

Temen que ANSeS aduzca haber pagado mal u otorgado un beneficio que no correspondía, para revertirlo, y no los tranquiliza que los abogados intenten llevarles calma explicándoles que no posee facultades para ello, o sea que nadie puede alegar su propia torpeza para obtener un provecho o conseguir una declaración de nulidad. Se trata de un principio del derecho administrativo.

Amenazas e intimidaciones

El comentario que trasciende las paredes de ANSeS es que la mayoría de los jubilados citados cobran la mínima por haber sido incluidos en la moratoria bajo la modalidad de servicio doméstico, y vienen siendo sometidos a un proceso administrativo atroz e inhumano que les siembra dudas sobre la continuidad del cobro de su jubilación. 

Al mismo tiempo, están llamando a declarar en sede administrativa a los “empleadores” de esos servicios declarados para cumplir con los requisitos del régimen especial, lo cual es tardío porque debería haberse hecho en el inicio del trámite. 

Ahí sí ANSeS podría haber controlado el cumplimiento de todas las condiciones para aprobar la gestión y no esperar a que esté otorgado para cuestionar su legitimidad.

Lo cierto es que en el escalón mínimo y, gracias al Plan de Inclusión Previsional, encuadra el 51,2% de las jubilaciones y pensiones actuales. 

Entre 2003 y 2015 aumentaron 109,5%. Llegaron a los 6.617.587 beneficios y de esta forma alcanza la cobertura del 97% de las personas en edad jubilatoria, la más alta de Latinoamérica. 

La mayor parte pertenece al régimen de las “Ordinarias o Comunes”, pero está también el otro, de “Privilegio”, en el que los beneficiarios del Poder Judicial son la inmensa mayoría y se quedan con la parte del león. 

Los haberes de quienes trabajaron y aportaron desde la órbita de la Justicia andan en un promedio de $224.734 mensuales. Y hay jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que cobran $341.709 mensuales, 18 veces más que la mínima que la ley llevará ahora a $19.000. 

Coexiste un 3er grupo de jubilaciones compuesto por: 

** el personal docente (decreto 137/05), 
** científicos (decreto 160/05), 
** servicio exterior (ley 22.731) y 
** Consejo de la Magistratura (ley 24.018). 

En este último sentido figuran las de retiros especiales para determinados sectores, principalmente en la órbita del Poder Ejecutivo y que en algunos casos son de privilegio disfrazadas de retiros especiales.

Son 11 los ex presidentes que perciben las sumas más onerosas (consideradas en realidad pensiones vitalicias): el recién salido Mauricio Macri embolsa $315.743, su antecesora y ahora vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, cobra $259.872,  Eduardo Duhalde $317.265 y Carlos Menem $303 mil.

Los diplomáticos, unos 625, por su parte, tienen garantizada una jubilación equivalente al 85% del salario del puesto de mayor rango que ocuparon durante su vida activa.

Los docentes no universitarios promedian $54.292, los docentes universitarios, $76.098 y los investigadores $104.613. 

Lo justifican en los 3 casos que el aporte del sueldo realizado durante sus años de trabajo es más alto en relación al común de los empleados, es decir, de 13% en vez del 11%.

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