
Los pedidos que han consensuado un grupo de intendentes del oeste para presentarle al gobernador Axel Kicillof, buscan, de alguna manera, blanquear lo que ya sucede en sus distritos y ellos no tienen ninguna voluntad política de restringir: “¿Cómo hago para decirle a un comerciante cuyo rubro no está aún autorizado a qué no trabaje? No voy a ser yo quien se encargue de ir a sancionarlo”, manifiesta a este medio un jefe comunal que va por su 2do. mandato en el distrito que gobierna.
Quizá con algún grado de exageración que sólo el tiempo dilucidará en qué nivel, se recordó la creación cubana de los CDR, que son los Comandos de Defensa de la Revolución creados a los fines de tener datos concretos de los movimientos de cada barrio y sus integrantes. Un servicio de inteligencia a la luz del día.
Allá por 1960, Fidel Castro los presentaba con un discurso extenso. Un fragmento de aquella pieza se reproduce aquí: “…Vamos a implantar, frente a las campañas de agresiones del imperialismo, un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria y que todo el mundo sepa quién vive en la manzana. (Aplausos del pueblo) Y qué hace el que vive en la manzana y qué relaciones tuvo con la tiranía. Y a qué se dedica, con quién se junta, en qué actividades anda; porque si creen que van a poder enfrentarse con el pueblo; ¡Tremendo chasco se van a llevar!…”
Lo que se juega quizá no sea cual es el grado de injerencia del Estado sino quien tiene el monopolio de su manejo. De allí que se extremen las tensiones entre los distintos niveles de la administración pública, como así también el accionar de cada representante. La llegada de Andrés Larroque al Ministerio de Desarrollo Social le puso picante al vínculo de La Cámpora con el Movimiento Evita. ¿Será cierto que Larroque, así como se reunió con Chiche Duhalde, está tomando contacto con dirigentes peronistas de distritos del conurbano donde gobierna el Frente de Todos? Se habla de al menos, dos ex barones.
Algo sí es cierto. En la reunión del martes, los intendentes fueron meros invitados presenciales sin poder opinar. Sólo escucharon. Algunos de ellos se fueron antes de la video llamada y hoy muestran extrema preocupación. La velocidad de los acontecimientos genera una dinámica política cuyo final no podrá estirarse de manera indefinida como la cuarentena que languidece.