En consecuencia muchos analistas del discurso y políticos que durante años intentaron entender a la mujer que siempre acompañaba a Barack, se sintieron algo desilusionados esperando ver lo que se escondía detrás de esa figura política. La realidad es que si bien se la muestra a Michelle comiendo, bailando y conectando con alumnos de universidad y abuelos retirados, se nota que siempre será la Primera Dama, como si fuera una estrella de rock que luego de su momento de éxito produjo un documental de su gira mundial.
La película de 1 hora y media dirigida por Nadia Hallgren tiene una forma de contar la historia que no aburre, sobre todo si quien está observando es alguien que no sabe casi nada de la personalidad de la ex Primera Dama o simplemente le interesa saber detalles y anécdotas de su vida en la Casa Blanca. "Antes de que lleguen los Trump, las amigas de mi hija quisieron hacer una piajamada en la Casa Blanca para comer ese desayuno por última vez", explica Michelle luego de explicar que no veía la hora de salir de ese edificio.
Sin embargo, no termina de quedar claro cuál es el tema principal de la película: ¿Es un documental sobre la vida de Michelle? ¿Sobre su libro? ¿Un detrás de escena de su estadía en el gobierno? No, es un poco de todo. Esto es lo más confuso pero a la vez lo más interesante de la película ya que permite girar la mirada desde Michelle hacia otros personajes en la vida de la misma como su madre, su hermano y un agente del Servicio Secreto que estuvo junto a ella y sus hijas desde 2008.
Pero ahora volviendo al personaje que se crea en la película alrededor de la figura de Michelle: ¿acaso alguien pensó que realmente iba a existir una película a corazón abierto de una ex Primera Dama? Creo que eso será imposible tanto para los Obama como para cualquier ex miembro de la élite política. Sin embargo quien sí se muestra más relajado y en etapa de auto conocimiento es el ex presidente, Barack Obama, quien hasta se tomó el atrevimiento de interrumpir una de las presentaciones del libro y ser parte de la entrevista junto a su esposa.
Esta es una de las escenas que da comienzo y que luego corona la historia de amor entre ambos, la cuál tiene un gran espacio en el documental pero no muestra todo color de rosa. Desde que ambos se conocieron en Harvard hasta sus primeros años de novios y conociendose como padres, la película sí permite al espectador introducirse en la vida de pareja de ambos, incluso antes de llegar a Washington.
Es en este momento cuando se la ve a Michelle más mujer y luchadora que nunca ya que la misma explica que varias veces en su matrimonio existieron momentos que hasta necesitaron la intervención de un especialista para ella misma poder darse cuenta de su valor y poner sus objetivos y sueños al mismo nivel que los de Barack, quien recién estaba comenzando su carrera como senador. Esta es una faceta que no se exploró lo suficiente a través de los años oficialmente y que marca la gran fortaleza femenina que emana Michelle Obama.