Por ejemplo, la psicóloga Nora Cortiñas, anciana referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien evidentemente desconoce un dato fundamental: el Presidente de la Nación es el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.
Ella imagina un Presidente confrontando con los militares de hoy, tal como si fuesen los militares de ayer. Ridículo todo.
Cortiñas dijo que Alberto F. es un "negacionista".
¿Qué quiere decir eso?
¿Son quienes niegan que sean 30.000 los detenidos-desaparecidos?
¿Son quienes niegan que los asesinos sólo sean de un bando?
Alberto F. no pertenece a ninguna de esas posibilidades (que otros ciudadanos sí comparten).
Cortiñas consideró "negacionista" a Alberto F, porque él afirmó "esto amerita que de una vez por todas demos vuelta la página y celebremos".
De 89 años, Cortiñas fue cofundadora de Madres de Plaza de Mayo, antes de ocurrir sus diferencias con Hebe de Bonafini.
Ahora Bonafini tampoco la acompañó.
En diálogo con Daniel Tognetti, por Cítrica Radio, Bonafini respaldó a Alberto Fernández y planteó que "no son todo lo mismo, la mayoría hoy son jóvenes que no participaron en la dictadura".
"No podemos decir que son todo lo mismo y que son asesinos, porque así nunca los vamos a tener de nuestro lado. Hoy mucha gente que está dentro tienen entre 30 y 45 años y no participó de la dictadura", sostuvo.
Además, consideró que "el Ejército tiene que salir a la calle para ayudar en los barrios, el gobierno no puede hacer todo".
Gustavo Cortiñas, hijo de Nora, fue un militante del Partido Justicialista en la Villa 31, detenido-desaparecido en Castelar, provincia de Buenos Aires, el 15/04/1977, cuando trabajaba en el Ministerio de Economía de la Nación, según el documental de 2012 "Norita, Nora Cortiñas", con dirección y guion de Miguel Mirra.
Pero su tragedia personal no debería condicionar al Presidente de todos los argentinos porque hay que construir el futuro sin que lo condicione un pasado irremediable.
Esto sí lo comprende, en parte, Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, quien dijo creer en "la franqueza y en las formas" del Presidente y que "lo que ha dicho fue para alentar a los jóvenes militares que van a dar el cuerpo en otro país. No tendría que haber pedido disculpas si lo dijo mirando a la cara de esos jóvenes".
"Nosotros somos muy mayores, a veces hablamos de más. Ella (por Cortiña) es una mujer muy sufrida, una compañera, ha perdido hijos. Los años y el dolor pudieron llevarla a equivocarse”, explicó Carlotto.
Ella también diferenció la opinión de Cortiñas de la posición de Abuelas: “Es un pensamiento único de una persona, no de una institución. Desde Abuelas somos muy cautelosas, siempre con el ejemplo de la paz y el entendimiento, sin el olvido y con la memoria y la necesidad de justicia”.
En el capítulo siguiente, Alberto Fernández pidió disculpas. Esto resultó aún más absurdo: quien actúa por una convicción, y en especial cuando se trata de pacificar, no tiene motivos para pedir perdón.
Nora Cortiñas aceptó las disculpas de Alberto Fernández y dijo: “Desde luego que quizás fue duro el término y no lo volvería a utilizar, estamos todos un poco sensibles”.
"Lamenté que le hubiera dolido, pero a mí me dolieron sus expresiones, porque acá hubo un genocidio", explicó.
También dijo que va a mantener una larga reunión con el Presidente.
"Cuando ella me la pida se la voy a dar gustoso", dijo Fernández, decidido a calmar a un sector del Frente de Todos que él teme se solidarice con Cortiñas.
Todo un problema el del Presidente conocer que hay gente de la 'propia tropa' que no le responde y que cree que hay "presos políticos" y que nunca debe construirse un futuro sin odios.
En cambio Carlotto estimó que el Presidente no debió pedir disculpas.
El Presidente intentó darle precisiones a Página/12: "De ahora, en adelante, cuando mandemos el pliego de un oficial para un ascenso, ya ni tendremos que examinar si tuvo o no tuvo una responsabilidad en la dictadura. Sin que esto signifique hablar mal de otros oficiales que no tienen ninguna mancha, quise decir que hasta por razones biológicas no quedan en las Fuerzas Armadas oficiales que hayan empezado su carrera como tales en tiempos de dictadura."
-¿Y las inconductas? -quiso saber el matutino que, desde que nació con dinero en parte aportado por el terrorista Enrique Harolo Gorriarán Merlo, siempre fue vocero de una parte de la tragedia argentina.
Fernández no quiso más controversias, y explicó: "Delitos atroces que determinaron horribles e imperdonables padecimientos a miles de personas. Siempre sostuve lo mismo. Desde que escribí mi libro de 1985 (Juicio a la impunidad”, con Mona Moncalvillo y Manuel Martín), durante el Juicio a las Juntas. Y en el gobierno de Néstor (Kirchner) impulsamos el proceso de anulación de las leyes de impunidad para retomar los procesos judiciales."
“El punto importante es que nuestros oficiales de hoy no estuvieron involucrados en aquellas perversiones”, insistió Fernández, y con toda razón.
La Asociación de Ex-Detenidos Desaparecidos, fundada por la física Adriana Calvo, quien falleció en 2010, difundió un comunicado con el título de “No damos vuelta la página”, en el que intentó darle fundamento a Cortiñas: “¿Con qué cara se puede decir a una familia que aún continúa buscando los restos de sus seres queridxs y algún mísero dato sobre dónde permaneció secuestradx y desaparecidx, que dé vuelta la página?”.
La Asociación también intenta mantener a la Argentina en el pasado. Lo deja implícito en su propia declaración de objetivos: "(...) la búsqueda de justicia y construir la memoria (...)". Prohibido imaginar un futuro sin rencores. Pareciera que lo de la Asociación ya no es dolor sino demasiado ego.
Precisamente para seguir dando ejemplo, Alberto F. no debía pedir disculpas porque eso le quita legitimidad a su noble objetivo.