También se conoce que afecta en especial a los sectores socio-sanitariamente más vulnerables, que podría considerarse a las personas mayores de 65 años mas con enfermedades preexistentes.
Cuando el virus establece alguna conexión con habitantes residentes en barrios carenciados, golpea más fuerte, en particular en las ciudades con un voluminoso tránsito vehicular. Por ejemplo, New York.
En la Argentina hay un beneficio que viene en el inventario: tiene una de las menores densidades demográficas del mundo. El promedio de todo el país es 16 habitantes por km2., y eso es bueno como teoría. Sin embargo, la gran excepción que destruye la regla es el AMBA, o sea Área Metropolitana Buenos Aires.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene una densidad de 15.000 hab/km2. No es casual que, al día de hoy, encabeza el ranking de infectados (40%) cuando tiene el 8% de la población del país.
Ciudad de Buenos Aires multiplica por 2 los casos de las provincias de Santa Fe o Córdoba que, con una población equivalente pero habitantes con menor concentración, han sido castigadas con menos contagios.
Otro dato que va en contra de la Ciudad Autónoma es que tiene el doble de población de riesgo que las provincias mencionadas: el 30% de su población es un universo mayos de 60 años.
Otra característica de la Ciudad Autónoma consiste en que es la mayor receptora de población de otras jurisdicciones, en especial de/desde Provincia de Buenos Aires: más de 3 millones de personas cada día.
Esto es muy importante porque también conocemos, acerca del COVID-19, que semejante traslado de personas potencia la curva de contagios que, precisamente, se intenta 'aplanar'.
Esto fue lo que ocurrió en la ciudad de New York. No fue inexplicable ni fortuito que el virus se haya fortalecido en la isla más densamente poblada: Manhattan, que como necesidad y también como ejemplo de la situación, tiene un hospital de campaña en medio del Central Park, controlando la población en dificultades del Este de la ciudad, a la altura del Mount Sinai Hospital, con el Oeste en Harlem.
La alta densidad de la Ciudad Autónoma es consecuencia de que ediliciamente es la única localidad argentina donde el 80% de las viviendas son propiedad horizontal, mientras que apenas el 20% de sus habitantes reside en 20% casas. En la mayoria de las provincias, la ecuación es inversa.
Ciudad de Buenos Aires, además, es la mayor anfitriona de turistas y tiene el mayor promedio de edad, en comparación con otras poblaciones.
Conociendo todos estos datos, cualquier proyecto de apertura de cuarentena deberá evitar una convergencia de la densidad poblacional de personas de alto riesgo, hoy día gozando de una sorprendente autorización por decreto presidencial para transitar por los bancos, con la población que ingresa por el día, para su jornada laboral, desde el llamado 'conurbano' bonaerense.
Ese roce o contacto puede resultar complicadísimo, ya que convertiría a la Ciudad Autónoma en una zona de riesgo que no podría soportarla la infraestructura de salud, claramente deficitaria en ese caso de suficientes unidades de cuidados intensivos.
Este peligro ya fue advertido por los especialistas. El tránsito es alimentado no sólo por el personal doméstico sino por el de aquellos rubros productivos de servicios -es el caso del bancario- que debería urgentemente regularizar sus servicios.
Debería considerarse (y planificarse) el traslado del personal según ubicación geográfica y con el menor desplazamiento vehicular de Provincia de Buenos Aires a Ciudad de Buenos Aires.
Si esto no ocurriese, se estaría en riesgo de prender una peligrosa mecha de incendio sanitario.
Tal como podrá apreciarse, en muchas ocasiones los intereses sectoriales eclipsan a los intereses generales, tanto locales como internacionales. Aquí también vale la pena un ejemplo: los líderes globales no acordado reunirse para debatir una vacuna sanadora sino para hacer subir el precio del petróleo.
Es grande el problema cuando las políticas son definidas por los intereses particulares, por sobre los intereses generales. Entonces, los resultados quedan a la vista y tanto su eficiencia como su extensión es limitada.