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2 grandes coincidencias entre Larreta y Lousteau

La 'Grieta' sólo les sirve a Cristina Fernández de Kirchner y a Mauricio Macri.

Por diferentes motivos, Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau están convencidos de que el futuro de Juntos por el Cambio no pasa por recrear a Mauricio Macri, y menos su forma de construcción de liderazgo y articulación de candidaturas.

Larreta y Lousteau coinciden en que las primarias abiertas son muy positivas y que hay que realizarlas para dirimir los candidatos que se ofrecerán a los electores.

Ambos creen que a Juntos por el Cambio le resulta muy negativo definir candidatos 'a dedo'.

Al fin de cuentas, llegado el día de la gestión -porque el anhelo de la política es la gestión, única forma de mejorar una sociedad-, se precisan líderes territoriales, que puedan representar y tener ascendiente sobre quienes dicen representar. La política que no garantiza el vínculo con 'la calle' carece de representatividad. ¿De qué 'democracia representativa' hablamos?

El Gran Dedo

En el origen de todo esto se encuentra la convicción de qué es Juntos por el Cambio, en general: una plataforma que utiliza una persona para llegar al poder vs. una experiencia colectiva que ofrezca un proyecto a una sociedad.

Ni Juntos por el Cambio ni el PRO ni la CC-ARI ni la UCR tienen historia de resolver listas de candidatos en PASO porque en los distritos importantes se intentó siempre la práctica más perversa que tiene la 'democracia representativa': el llamado 'consenso'.

El único 'consenso' válido es el que decanta de las urnas. No hay 'consenso' válido en algunas personas encerradas en un lugar para definir candidaturas. Esto resulta casi un complot, y es lo  que hicieron dirigentes durante años. Por ese motivo, luego, las fuerzas partidarias terminan resultando élites en las que los ciudadanos no se sienten expresados.

Macri ha sido un gran defensor del 'consenso' que le quita vigor a la actividad interior de las fuerzas partidarias con el falso argumento de que la energía hay que dirigirla a la disputa del poder.

La extorsión

Otra coincidencia entre Larreta y Lousteau surge de las encuestas de opinión pública: hay una preferencia de los ciudadanos por las ideas de 'acuerdo nacional' en lugar de la confrontación permanente.

En el caso de Larreta, le provoca las críticas de un grupo del PRO y periodistas afines, que encuentran en la 'Grieta' una zona de confort.

Sin embargo, la llamada 'Grieta' no cuenta con apoyo suficiente para ganar en las urnas.

Es cierto que le permite a un líder consolidar su 'propia tropa' pero por más mal que gobernara Macri, Cristina Fernández de Kirchner no ganaba el comicio de 2019 si no renunciaba a su presidencialidad, convocando a quien parecía un moderado (Alberto Fernández) y negociando el apoyo de Sergio Massa.

La 'Grieta' fue promovida por Macri entre 2015 y 2019 como mecanismo sustitutivo de sus errores en la gestión. Por lo tanto, para mantener el apoyo de la 'propia tropa' forzaba el choque con CFK como extorsión a la opinión pública... hasta que la herramienta se le volvió en contra.

Con la 'Grieta' no se gana pero en la ' Grieta' se sobrevive: gran coincidencia entre Macri y CFK.

Sin embargo, las encuestas demuestran que la opinión pública rechaza las opciones Blanco/Negro, en especial la violencia en el discurso y el tratamiento binario de la compleja realidad.

Es obvio que no es la elección de Patricia Bullrich o de Fernando Iglesias o de algunas 'tuiteros' que exhiben la impunidad propia de las redes sociales. En el pasado fue en enfoque de Elisa Carrió, pero más allá del distrito Ciudad de Buenos Aires, muy invadido por el antikirchnerismo, a ella no le fue bien.

El marketing de María Eugenia Vidal en 2015 y 2017 fue plantear una no confrontación, o bien una victimización a manos de los de la 'Grieta', provocando así una gran solidaridad colectiva.

La verdad sobre Macri

En 2021 no es diferente, aún cuando se trate de renovación legislativa en tiempos de pandemia.

Recostar a Juntos por el Cambio como una opción partidaria de derecha con foco en la seguridad ciudadana y la denuncia de corrupción del otro no equivale a construir una fuerza partidaria que pueda gestionar una sociedad mejor.

Estas cuestiones deben ir a las PASO para que los electores opinen.

En el fondo de la 'Grieta' hay necesidades personales que, al menos en el caso de CFK, se relacionan con sus causas judiciales y la necesidad de darle alguna veracidad a su argumento de defensa que es la existencia del llamado 'lawfare', la gran conspiración política / mediática en su contra.

En el caso de Macri, la 'Grieta' ayuda a no asumir el fracaso y explicarlo como 'culpa del otro', para así fundamentar su deseo de revancha. En definitiva, él también intenta inventar una conspiración en su contra.

Porque Macri quiere volver como candidato presidencial.

No es cierto que él se plantea un futuro de 'consejero' cuando nunca lo fue. En rol de 'futbolero', que sí lo es, él quiere otra competencia, aún cuando esto signifique destruir a Juntos por el Cambio.

En el fondo, no le importa. Macri cree que JxC existe gracias a él y, entonces, puede disponer de la fuerza colectiva como le plazca.

La idea de una fuerza política con tintes de corporación empresarial no es un 'cliché', es verdadera.

Esa personalización extrema es lo que asemeja a Macri y CFK.

En el caso de CFK, ella está destrozando a Alberto Fernández, porque él padece de ausencia de estrategia y fortaleza suficiente para esa realidad. Habrá que ver cómo le va a Massa después. Del otro lado, ídem para Larreta, Lousteau, Vidal, etc. Quien mejor lo resolvió hasta ahora fue Bullrich pero su riesgo es que su relato la condene a vivir en un microclima.

Por ejemplo, en una PASO con gran participación juvenil ¿dónde ubica ella su propuesta, por más cordialidad que exhiba con Javier Milei?

Un ejemplo concreto

En el caso de Larreta, él luce convencido de que la 'Grieta' no sirve para gestionar y quienes lo frecuentan dicen que él lo explica con un ejemplo: Macri forzó una reforma previsional que no le sobrevivió, y Alberto/CFK forzaron otra reforma previsional que no les sobrevivirá. No se puede tener un país que ensaya reformas previsionales cada 4 años. Pero resulta que la política previsional es 'hija de la Grieta'.

Ni hablar de una reforma laboral. O de una reforma tributaria. Enormes reformas estructuras que la Argentina debe abordar si quiere tener algún futuro. Y no las puede abordar porque no se construyen consensos. Los consensos comienzan a construirse desde antes de arribar al poder. Luego, a veces, ya es tarde. Y si se llegó al poder prometiendo 'Grieta', mucho menos.

Al fin de cuentas, una de la trampas de la 'Grieta' es que no resuelve la pobreza, pauperización y marginalidad que padece la Argentina por ausencia de crecimiento colectivo.

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