“Los pacientes que conviven con una Urticaria crónica ven afectada en gran medida su calidad de vida, sus relaciones personales, su actividad laboral, porque tienen problemas para quitarse la ropa y mostrarse con lesiones en todo el cuerpo”, explicó Pablo Moreno, presidente de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), “llegar a un diagnóstico y a un tratamiento que mejore todo es crucial”.
Según estudios, la mitad de los afectados siente ganas de llorar una vez por semana, uno de cada cuatro falta al trabajo al menos una vez al mes y 75% de los pacientes perciben problemas en su vida sexual, para realizar actividad física o para participar en reuniones sociales. Además, la mayoría tiene problemas para dormir.
Urticaria Crónica: Inducible o espontánea
La Urticaria Crónica puede ser provocada por un factor conocido, y en ese caso hablamos de Urticaria Crónica Inducible. Es decir que los síntomas aparecen a partir de una causa, como puede ser la exposición al sol o a temperaturas. En otras ocasiones, las ronchas o el angioedema surgen sin motivo aparente y se trata de Urticaria Crónica Espontánea. En este último caso, los pacientes que la sufren están pendientes de su aparición las 24 horas de los siete días de la semana, porque no saben cuándo volverán a aparecer los síntomas ni tienen manera de evitarlos.
El principal problema: el diagnóstico tardío
Los síntomas de la Urticaria Crónica pueden tratarse, mejorando considerablemente la calidad de vida de los pacientes. Cuando reciben el tratamiento, más del 90% de las personas que padecen la patología logra vivir la enfermedad sin síntomas. Sin embargo, en muchos casos este tratamiento no llega por la falta de diagnóstico. A veces, cuando las personas ven los síntomas, pueden recurrir a una guardia médica o al consultorio de un médico clínico, donde la urticaria suele confundirse con alergia. En algunos casos, los pacientes se automedican (por ejemplo, con corticoides).
“Al no tener el paciente un diagnóstico correcto, se interpretará erróneamente la causa de su enfermedad y el tratamiento brindado no será adecuado para lograr el control de los síntomas, lo que genera frustración”, explicó Ariel Sehtman, presidente de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), “por el contrario, la consulta con el médico dermatólogo y alergólogo permitirá al paciente obtener el diagnóstico correcto de su enfermedad y con ello el tratamiento, seguimiento y acompañamiento adecuado”.
Ante la falta de resultados, más del 60% de los pacientes siente que los médicos no pueden ayudarlos y desiste de buscar ayuda en el sistema de salud formal. Finalmente, muchos buscan información en fuentes no científicas. Es decir que hay muchas personas que padecen de Urticaria Crónica, pero no lo saben, sino que sufren sus síntomas y las mencionadas consecuencias de los mismos en la incertidumbre.
Según estudios, el diagnóstico de esta patología puede tardar hasta dos años en llegar e implicar 16 visitas al médico. En este contexto, la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) y la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) llevan adelante la campaña “Tu piel cuenta”. El objetivo es que las personas que sufren de estos síntomas consulten con un médico especialista dermatólogo o alergista, para evitar el diagnóstico erróneo y llegar al tratamiento adecuado.