Fortalece el sistema inmunológico
Gracias a sus antioxidantes, el aceite de oliva extra virgen ayuda al sistema inmunológico a la protección de enfermedades comunes y crónicas.
Nutre la piel
Este alimento es uno de los hidratantes naturales más efectivos, ya que potencia la hidratación de la piel y combate la sequedad. También cura heridas y cicatrices. Por sus ácidos grasos y vitaminas E y K, el aceite es ideal para luchar contra el envejecimiento.
Fortalece el pelo
Debido a su alto contenido de nutrientes, el aceite de oliva le otorga brillo al pelo, aumenta su crecimiento debido al fortalecimiento de folículos pilosos y le da "vida" al pelo dañado.
Ayuda a adelgazar
Contiene grasas saludables que estimulan la pérdida de peso, pero siempre tomando en cantidades moderadas al día.
Combate la diabetes
Un estudio publicado por la revista Diabetes Care reveló que la dieta mediterránea con aceite de oliva es capaz de reducir el riesgo de contraer diabetes tipo II en un 50%.
Alivia las articulaciones
El aceite de oliva tiene una acción antiinflamatoria que ayuda con los dolores de las articulaciones y de los músculos.
Protege el cerebro
Según un estudio realizado en la Universidad de Temple, Estados Unidos, el aceite de oliva protege contra el deterioro cognitivo, ayuda a mejorar la memoria y el aprendizaje, gracias a sus grasas saludables.
Controla el colesterol
Este alimento elimina los excesos del colesterol "malo", debido a su alto contenido de ácido oléico. Además, es beneficioso para el hígado.
Mejora la circulación
Según un estudio realizado en España, la dieta mediterránea con aceite de oliva previene en un 66% el riesgo de problemas circulatorios.