Además, según esta investigación, esta actividad física puede añadir hasta 2 años de vida. También, 2 horas de caminara cada semana reduce un 30% el riesgo de sufrir un ACV. Hacerlo durante 20 minutos al día, reduce los síntomas de depresión.
Otra investigación indicó que fortalece los huesos y reduce la tasa de sufrir una fractura de cadera.
Un estudio realizado en más de 89.000 mujeres indicó que aquellas que caminaron durante 40 minutos a paso vivo al menos 3 veces a la semana, redujeron un 38% las probabilidades de tener fallas cardíacas después de la menopausia. Además, caminar solo 20 minutos al día disminuye a la mitad el riesgo de obesidad.
Lo importante es comprar un buen par de zapatillas ya que los pies tienden a hincharse cuando se realiza ejercicio e invertir en solo algunas prendas que puedan absorber la humedad del cuerpo. Es crucial sentirse cómodo a la hora de ejercitarse.
La correcta forma de caminar es mover el pie como si se estuviera despegándolo del suelo como un velcro, como indica Joanna Hall a The Guardian. El cuello debe estar recto y los brazos, con la libertad suficiente para que puedan moverse como un péndulo. Además, no se debe apretar los puños.