Reemplazar los snacks y las galletitas con un bowl de fruta. Llenar la heladera con verduras picadas, hummus y frutas variadas. Así son más accesibles y no hay excusas para agarrar una bolsa de papas fritas.
No comer carbohidratos blancos
Una de las formas más fáciles de aplanar el vientre es reemplazar los carbohidratos simples con alimentos ricos en fibra, incluidos los cereales integrales, el salvado de trigo, las verduras, las nueces y las semillas."Los alimentos ricos en fibra son muy útiles para reducir el peso abdominal y la hinchazón", indica la nutricionista Amanda Baker Lemein a Eat this not that.
"La fibra ayuda a absorber el agua, manteniéndonos saciados durante más tiempo. También estimula el movimiento en el colon para ayudarnos a mantenernos regulares a la hora de ir al baño. Incluir más alimentos ricos en fibra en la dieta no solo es importante para perder peso, sino que también puede ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares, diabetes y algunos tipos de cáncer", agregó.
Eliminar los alimentos ultraprocesados
Los alimentos ultraprocesados estar llenos de grasas saturadas, azúcares, cereales refinados y otros productos nocivos. Dejar de consumir alimentos azucarados puede ayudar a perder peso.
Según una revisión de 68 estudios clínicos publicados en el British Medical Journal, un aumento en la ingesta de azúcar significa aumento de peso, y una disminución en la ingesta de azúcar significa pérdida de peso.
Beber agua antes de cada comida
Según un estudio, beber medio litro de agua antes de cada comida puede provocar pérdida de peso. Los investigadores analizaron cómo el agua afectaba a 84 adultos obesos.
41 de ellos bebieron alrededor de medio litro de agua antes de las comidas, mientras que a los otros 43 se les pidió que se sentaran a la mesa y pensaron que estaban saciados para ver si comían menos.
Los resultados del estudio mostraron que las personas que bebían dos vasos grandes de agua perdieron 1,3 kilogramos de peso en comparación con las que pensaban que estar llenas.