En la sabiduría popular, existen numerosos remedios caseros para acabar con esta molestia. De todas formas, no existen investigaciones médicas suficientes que los respalden, por lo que ninguno de ellos está avalado científicamente.
Sin embargo, se ha comprobado que distraer o estimular el nervio vago o alterando los niveles de dióxido de carbono en sangre (cortando solo por unos segundos el suministro de oxígeno) funciona. Por lo tanto, remedios como dejar de respirar o recibir un susto estarían más que justificados.
5 remedios caseros para el hipo que seguro le funcionan:
1. Contener la respiración. Inhalar una buena cantidad de aire y retenerlo por unos 15 segundos. Expulsarlo lentamente.
2. Apretar la nariz con los dedos mientras se bebe agua.
3. Distraerse. El hipo desaparece por sí mismo cuando dejamos de pensar en él. Sin duda alguna, el mejor remedio suele ser concentrarse en otra cosa. Por eso el famoso susto para curar el hipo funciona, porque es precisamente eso, una distracción.
4. Hacer gárgaras con agua fría durante unos segundos.
5. Respirar dentro de una bolsa de papel profundamente y lento. Atención: no hacerlo en una de plástico. Solo de papel.