La hora del día importa
Un estudio de 2016 publicado en Diabetology, reveló que caminar durante 10 minutos después de cada comida ayudó a reducir los niveles de azúcar en la sangre en las personas con diabetes tipo 2 más que caminar durante 30 minutos consecutivos en cualquier otro momento del día.
Caminar después de comer puede ayudar a aumentar la quema de calorías y, específicamente, alentar a su cuerpo a utilizar la grasa como fuente de energía.
Caminar al mediodía
Salir al sol durante la jornada laboral puede proporcionar una serie de beneficios para la salud, a saber, una mayor absorción de vitamina D, que puede mejorar la función inmunológica e incluso apoyar la salud ósea. Un estudio de 2020 publicado en Physiological Reports puede brindarle un incentivo adicional para salir durante las horas pico de sol, ya que sugiere que hacer ejercicio por la tarde puede aumentar la quema de grasa.
Más específicamente, el estudio reveló que los hombres obesos que hacían ejercicio por la tarde no solo quemaban más grasa corporal, sino que también mejoraban los niveles de glucosa (azúcar) en sangre y experimentaban menos resistencia a la insulina en el transcurso de 12 semanas, en comparación con los que se ejercitaban en la mañana. Considere salir a caminar a paso ligero por la tarde para lograr la mayor quema de calorías.
Camine en pendiente
Caminar 10.000 pasos (o el equivalente a cinco millas) cada día lo ayudará a mantener el peso, pero si desea perder peso, querrá hacer un 5.000 pasos adicionales. Además, también querrá aumentar un poco la intensidad. Considere caminar en una pendiente en la cinta de correr o subir y bajar colinas en alguna calle o parque cercano a su casa.
Un amigo, la mejor compañía
Hacer ejercicio con un amigo no solo ayuda a que pase el tiempo cuando estás haciendo ejercicio y te mantiene responsable, sino que también puede ayudarte a trabajar más duro. Los hallazgos de un estudio de 2017 publicado en Nature Communications sugieren que los amigos pueden influir en gran medida en la rutina de ejercicios de cada uno. Otro estudio de la Universidad Estatal de Michigan encontró que hacer ejercicio aeróbico (como caminar o correr) con un compañero motivaba a los participantes a trabajar más duro y por más tiempo, en comparación con aquellos que hacían ejercicio solos.