Un estudio reciente sugiere que algunas personas son mejores o peores en el control de los antojos que ocurren en respuesta a situaciones estresantes. Los científicos detrás de este estudio apuntan a la predisposición genética como un factor.
El quiropráctico deportivo Alex Tauberg le dijo a Eat This que la diferencia puede deberse específicamente a cómo respondemos a la hormona del estrés, el cortisol, que puede ralentizar nuestro metabolismo y, al mismo tiempo, hacernos desear una comida reconfortante. Cualquiera que sea el proceso que esté funcionando, la solución, al menos por ahora, parece estar adoptando estrategias para mejorar el control del deseo.
El almacenamiento de comida y el aburrimiento, una combinación peligrosa
El acaparamiento de comestibles, también conocido como "almacenamiento", tiene cierto sentido durante una pandemia. El problema es que tener mucha comida es una receta para comer en exceso.
El aburrimiento asociado con el encierro solo magnifica el problema, según expertos en salud puede llevar a una alimentación sin sentido:
*Siga a un horario regular, y eso incluye programar las comidas.
*Introduzca el cuidado personal en su rutina, que puede incluir meditación, baños calientes o un pasatiempo que pueda disfrutar desde casa.
*Compre después de haber comido y cúmplase con una lista de compras.
Está viendo demasiada tele
Cuantas más horas esté sentado por día, menor activación muscular tendrá y menos calorías quemará. La inactividad puede conducir a la pérdida de masa muscular, disminución del metabolismo y un mayor riesgo de obesidad. Entonces, ¿cuál es la solución? Si no puede limitar el tiempo que pasa frente a la televisión, al menos considere la posibilidad de realizar varias tareas, como limpiar o hacer ejercicio mientras miras.
Ha estado bebiendo más
El consumo de alcohol ha aumentado desde que comenzó la pandemia y se ha demostrado que beber sus calorías interfiere con la pérdida de peso. Por el contrario, reducir el consumo de alcohol puede eliminar algunos de los antojos que pueda estar experimentando. Además, el consumo excesivo de alcohol puede provocar o empeorar los problemas de salud mental existentes, como la ansiedad, que se ha demostrado que dificulta la pérdida de peso.