La mayoría de las personas está habituada a que estímulos y objetivos externos ayuden a mantener enfocada la atención. De ahí, por ejemplo, que medios como la televisión resulten tan útiles a tanta gente: la pantalla, con sus argumentos predecibles, los personajes familiares y los anuncios redundantes, ofrece cierto orden a la conciencia y un tranquilizador modelo de estimulación.
A continuación, algunas claves para aprender a disfrutar de uno mismo, sin ayuda de nada:
Darse una oportunidad
Tratar de superar el malestar inicial y acostumbrarse a la propia presencia. El primer paso: no forzar reuniones o conversaciones con otras personas para evitar la soledad. Hacer el esfuerzo de pasar tiempo con uno mismo.
Centrarse en uno
La dependencia emocional lleva a estar excesivamente pendientes de otra persona. Uno se desvive por conocer sus necesidades y expectativas y cumplirlas al instante. Se deposita toda la energía y tiempo en su bienestar y, por ende, es fácil olvidarse de nosotros. A esa energía hay que enfocarla en uno, comenzar a preguntarse cómo te sentís, qué necesitás, cuáles son tus deseos, qué te gustaría hacer.
A veces esto pueda sonar egoísta, pero no es así. La mayor responsabilidad la tenés con vos. No se puede cuidara otro si no te cuidás a vos mismo primero.
Cultivar una relación con vos
Encontrar tiempo para tener momentos solo destinados en tu bienestar. Puede ser darse un baño de inmersión, mirar una película, cocinar una nueva receta, leer un libro, tomar una copa de vino con tu banda preferida de fondo. El objetivo es mimarte solo a vos.
Evaluar tus relaciones
Revisar las listas de amigos y familiares y analizar qué te aporta cada uno de ellos. Puede ser que en este balance te des cuenta de que muchos te limitan o te critiquen por tus espaldas. Estas prácticas son tóxicas para nosotros, y lo mejor es enfrentar a esas personas o simplemente eliminarlas de nuestra vida.
Reflexionar e identificar tus deseos
Tus objetivos vitales, asignaturas pendientes... Tené presente todo lo que siempre quisiste hacer pero te exigía un tiempo en solitario que facilitara tu dedicación y concentración. Aprovechá esta cuarentena para cultivar tu amor con vos.