Además, la falta de descanso altera el humor y la irritabilidad. Por ejemplo, los padres de bebés recién nacidos pueden dar sobradas muestras de esto. Cuando los bebés se despiertan varias veces a la noche y sus papás no pueden descansar como corresponde, es normal que al día siguiente estén muchísimo más irritables y con "pocas pulgas".
Esa alteración del humor se genera porque la falta de descanso ocasiona una desconexión entre la amígdala cerebral y el resto del tejido del sistema nervioso. Una amígdala desconectada actúa por impulsos.
También puede afectar la salud mental. Según el Instituto de Medicina del Sueño, una organización española que investiga los trastornos del sueño, la falta de sueño está ligada a la depresión, la ansiedad y los problemas psicológicos.
Si no puede dormir bien, hay medidas de higiene del sueño que se pueden tomar para ayudar al tejido cerebral a funcionar de manera adecuada. Aquí, algunas recomendaciones:
*La preparación previa es fundamental: Crear rituales a la hora de acostarte. Ir bajando el ritmo de actividad poco a poco para entrar paulatinamente en el modo de descanso. Por ejemplo, tomar un baño de agua tibia y beber alguna infusión relajante antes de ponerse el pijama.
*Los aparatos electrónicos, afuera: Para tener una correcta higiene del sueño es necesario apagar todos los dispositivos electrónicos, como teléfonos o televisores. No hay forma de descansar como corresponde si las pantallas de luz azul están cerca de la cama o iluminando el rostro.
*Moderar el consumo de alcohol y cafeína
*Intentar ir a la cama con sueño, incluso si eso significa retrasar un poco la hora de acostarse
*Regular horarios para crear hábitos: Acostarse y levantarse siempre a la misma hora va a ayudar notablemente a resolver cualquier problema con el sueño.