Este gran hallazgo podría ayudar a las personas con discapacidad o heridos para poder seguir en forma, y sí, también a los que no les gusta frecuentar el gimnasio.
Los experimentos fueron realizados en la Universidad de Michigan y se descubrió que suprimir las Sestrins tenía un impacto negativo en la efectividad de su ejercicio; pero que al aumentarlos obtuvieron algunos de los beneficios del ejercicio sin hacerlo.
"La regulación positiva de las Sestrin imita los efectos moleculares y fisiológicos del ejercicio, lo que sugiere que podría ser un efecto importante del metabolismo del ejercicio", señala el informe.
Otra investigación publicada por la misma revista y realizada también en ratones indica que la sobreexpresión de Sestrin puede combatir la atrofia muscular, por lo que los tratamientos de Sestrin podrían usarse, por ejemplo, para proteger las extremidades rotas que han sido inmovilizadas.
Todavía no hay evidencia de que ninguno de estos efectos pueda replicarse en humanos, aunque se ha establecido que los músculos producen más Sestrin durante el ejercicio.
Un dato alentador es que los efectos de los Sestrin se vieron en moscas, como también en ratones. Esto hace que el hecho sea más probable para que se manifiesten en humanos. Sin duda alguna, habrá que seguir investigando para comprobar sus beneficios.