Beber agua en lugar de cualquier bebida alta en calorías es una de las formas más fáciles y económicas de perder peso, y agregar una bolsita de té a la mezcla puede aumentar aún más sus ganancias de pérdida de peso.
¿Por qué?
Específicamente el té verde es el que posee todos los beneficios. Un metanálisis del International Journal of Obesity analizó los resultados de 11 estudios y encontró un vínculo significativo entre beber té verde y perder peso.
Otro estudio publicado en el European Journal of Nutrition encontró que los estadounidenses que consumían más té caliente tenían menos probabilidades de ser obesos que los que no bebían té. Los bebedores de té no solo tenían un índice de masa corporal más bajo y cinturas más pequeñas, sino que también parecían tener un menor riesgo de enfermedad cardiovascular e inflamación.
Los investigadores creen que los beneficios del té verde para regular el peso se pueden atribuir a sus altos niveles de catequinas: una clase específica de compuestos bioactivos. Se ha demostrado que la catequina más frecuente, EGCG (epigalocatequina-3-galato), es responsable de gran parte de los efectos del té verde que promueven la salud.
Los investigadores creen que las catequinas del té verde pueden aumentar la oxidación de grasas, estimular el metabolismo, disminuir el apetito e incluso pueden bloquear las células para que no almacenen azúcar en forma de grasa.
¿Cuánto té hay que beber al día para ver los beneficios?
El número varía según el estudio. Algunos han mostrado beneficios para la salud en personas que beben solo una taza por día, mientras que otros dicen que cinco o más tazas es lo óptimo. La investigación del European Journal of Nutrition mencionada anteriormente encontró que los mayores beneficios de regulación del peso se dieron en los que bebían varias tazas al día.