Puntualmente, los sujetos de estudio comieron una dieta que contenía 40% de grasa, 45% de carbohidratos y 15% de proteínas. La cantidad de cafeína ingerida era el equivalente a cuatro tazas diarias de café.
Al finalizar el periodo de cuatro semanas, los individuos que tomaron cafeína (de mate, café o sintética) tenían mayor porcentaje de masa magra y menos grasa corporal que los que no ingirieron cafeína.
Independientemente de su origen, la cafeína disminuía la acumulación de lípidos en las células adiposas en un 20%-41%.
De todas formas, este estudio fue realizado en ratas. Sin embargo, una de las autoras del estudio, Elvira González de Mejía, le dijo a Alimente que "este estudio se podría extender a los humanos para comprender los roles del té de mate y la cafeína como estrategias potenciales para prevenir el sobrepeso y la obesidad, así como los trastornos metabólicos posteriores asociados con estas afecciones".
Un mate contiene entre 65 y 130 miligramos de cafeína y los mejores resultados se relacionan con la cafeína del mate, más que con la del café.
Otro dato relevante, que afirma el Instituto Nacional de la Yerba Mate, el mate tiene un 90% más de antioxidantes que el té verde, propiedad que contribuye a mejorar las defensas naturales del organismo y lo protegen contra el daño celular que causa que el cuerpo se deteriore.
Cómo preparar un buen mate: