La fatiga es un síntoma común de depresión. Muchas veces hemos experimentado niveles de energía bajos y podemos sentirnos lentos por la mañana.
Sin embargo, la depresión también puede causar fatiga. A diferencia de la fatiga diaria, la relacionada con la depresión también puede causar problemas de concentración, sensación de irritabilidad y apatía.
Por otra parte, las personas deprimidas generalmente tienen un descanso ineficaz, ya que experimentan un sueño no reparador, lo que significa que se sienten cansados incluso después de descansar una noche completa.
Dolores de cabeza
Casi todo el mundo experimenta dolores de cabeza ocasionales, generalmente por el estrés. Son tan comunes que a menudo los descartamos ya que no los consideramos graves.
Sin embargo, si nota un cambio a los dolores de cabeza diarios, podría ser un signo de depresión.
A diferencia de otros dolores, los que están relacionados con la depresión no necesariamente afectan el funcionamiento. La National Headache Foundation los describe como "dolores de cabeza por tensión", una leve sensación punzante, especialmente alrededor de las cejas.
Disminución de la tolerancia al dolor
Parece que la depresión y el dolor a menudo coexisten. Un estudio de 2015 mostró una correlación entre las personas deprimidas y una disminución de la tolerancia al dolor. Otro estudio de 2010 indicó que el dolor tiene un mayor impacto en las personas deprimidas.
Problemas con la visión
Un estudio de 2010 en Alemania sugiere que este problema de salud mental en realidad puede afectar la vista. En ese estudio de 80 personas, las deprimidas tenían dificultades para ver las diferencias en blanco y negro. A este fenómeno se lo denomina "percepción de contraste".
Dolor de estómago o malestar en el abdomen
Según los investigadores de Harvard, la depresión puede causar un sistema digestivo inflamado, con un dolor que se confunde con enfermedades como la enfermedad inflamatoria intestinal o el síndrome del intestino irritable. Por eso, es fundamental llevar una dieta equilibrada y tomar probióticos.
Estos pueden mejorar la salud intestinal y mejorar el estado de ánimo, pero se necesitan más investigaciones para asegurar su efectividad.