Harry Taylor, que estudia el aislamiento social en adultos mayores, particularmente en la comunidad negra, agrega que es una de las peores cosas que los humanos pueden hacer para su bienestar general, y afirma que "el efecto de mortalidad del aislamiento social es como fumar 15 cigarrillos por día".
En las personas mayores, el aislamiento social parece exacerbar cualquier afección médica preexistente, desde enfermedades cardiovasculares hasta Alzheimer.
No obstante, hay indicios claros que nos llevan a extender esa idea a todas las edades.
"Hay cierta evidencia que sugiere que este tipo de situaciones incrementan la actividad del sistema nervioso simpático, los problemas de inflamación y los trastornos del sueño. Esto tiene una consecuencia psicológica (aumenta el riesgo de trastornos emocionales), pero también una física (la función cardiovascular se ve afectada)", dicen en Xataka.
También, el sedentarismo aumenta el riesgo de morir prematuramente. Se estima que provoca más de tres millones de fallecimientos prematuros al año.
Las relaciones sociales tienen un lugar protagónico en la regulación integral de los humanos y cuando uno ya no las tiene, aparecen los problemas, por lo que la persona se desestabiliza física, psicológica y emocionalmente.
Entre 2007 y 2011, varias agencias espaciales llevaron a cabo un experimento de aislamiento con la idea de comprobar que efectos podría tener un viaje interplanetario en los astronautas. Se llamó Mars500 y intentaba simular un viaje de 520 días en espacio y unas condiciones similares a las de un viaje a Marte. El experimento se hizo en distintas fases de 15, 100 y 520 días con personas jóvenes y bien preparadas. Precisamente eso es lo que hace las conclusiones más interesantes.
Allí, en aislamiento, los participantes empezaron a experimentar cambios de sueño y desajustes en el funcionamiento normal de sus sistemas inmunológico, endocrino, cardiaco y cognitivo. Al cabo unos meses, sus metabolismos se habían visto afectados.
Aunque aquellos que estudian las consecuencias negativas del aislamiento social piensan que practicar la cuarentena es una buena idea en este momento. "El Covid-19 está volteando todo de cabeza. Esta es la primera vez desde que vivimos que practicar activamente el aislamiento social es un método para mejorar la salud", indica Taylor a Wired.
Pero hay muchas cosas que puede hacer para mejorar su experiencia mientras está socialmente aislado. Una puede ser ejercitarse dentro de casa, como un impulso de ánimo. También se pueden realizar proyectos postergados. Es importante continuar con la vida de siempre, pero también hay que ser paciente y comprensivo con uno mismo, tanto ahora como cuando este extraño momento finalmente termine.
Uno no está solo en esta situación, sino que todos están por su cuenta haciendo la cuarentena. Por eso, es recomendable pensar en aquellas personas que están en la red de contactos de las que uno no se comunica desde hace tiempo, y llamarlas, o mandarles un mensaje. Hay que fortalecer esas conexiones débiles.
Si uno se basa en experiencias previas de confinamiento social (En 2003, amplias zonas de China y Canadá tuvieron que imponer cuarentenas durante la epidemia del SARS y en 2014, muchos países de África occidental la aplicaron para frenar el brote de Ébola), hay que tener en cuenta que las consecuencias del aislamiento no terminarán en el aislamiento.
Las rutinas cambiarán por un tiempo, no se sabe con ciencia cierta hasta cuándo. A nivel psicológico, los problemas financieros y el estigma se han visto cómo factores que disparan el estrés y el malestar.
Tras las epidemias del SARS, por ejemplo, los enfermos, sus familiares y el personal sanitario, tuvieron signos de estrés postraumático hasta tres años después. Por eso, lo importante es construir rutinas sanas que ayuden a transitar de la mejor manera posible estos tiempos.