Muchas personas piensan en incluir simplemente batatas en una comida, pero también son una excelente opción de refrigerio . Las batatas son ricas en vitaminas A y C, así como en varios antioxidantes, lo que las convierte en un gran aliado para su sistema inmunológico.
Morrones y hummus
Comer morrones da un impulso natural de vitamina C. Combínelo con hummus para obtener un poco de fibra que no daña el intestino y respaldar aún más el sistema inmunológico.
Mantequilla de maní y manzana
La mantequilla de maní y manzana en rodajas beneficia al sistema inmunológico. Asegúrese de comer las cáscaras de manzana porque tienen casi toda la quercetina que ofrecen las manzanas. La quercetina es un compuesto vegetal que ayuda a reducir el riesgo de infección.
La mantequilla contiene proteínas que su cuerpo usa para producir las células que necesita para combatir los gérmenes. Dos cucharadas de mantequilla de maní son una buena fuente de manganeso y proporcionan zinc, dos minerales imprescindibles para un sistema inmunológico fuerte.
Té de jengibre
El té contiene polifenoles y flavonoides, antioxidantes que pueden ayudar a mantener fuerte su sistema inmunológico. Ralle un poco de jengibre y agréguelo a su té para obtener una ventaja adicional. El jengibre contiene propiedades antiinflamatorias y estimulantes del sistema inmunológico para ayudar a combatir las infecciones. Condimente su té con limón y jengibre, canela y miel.
Frutillas
Solo 8 frutillas contienen casi el 100% del valor diario de vitamina C junto con otros nutrientes clave para ayudarnos a mantenernos saludables.