1. Reduzca los carbohidratos
Lo más importante es reducir el consumo de azúcares y almidones o carbohidratos ya que al hacerlo, los niveles de hambre bajan y, por lo general, uno termina comiendo significativamente menos calorías. El cuerpo comienza entonces a quemar la grasa almacenada para obtener energía, en lugar de quemar carbohidratos.
Otro beneficio de esta dieta es que se manifiesta una reducción en los niveles de insulina, por lo que los riñones eliminan el exceso de sodio y agua. Así, se comenzará a reducir la hinchazón. Según algunos dietistas, se pueden perder hasta 4,5 kg, en tan solo la primera semana.
Un estudio en mujeres sanas con obesidad concluyó que una dieta muy baja en carbohidratos era más efectiva que una dieta baja en grasas para perder peso a corto plazo. Otras investigaciones sugieren que una dieta baja en carbohidratos puede reducir el apetito.
2. Consumir proteínas, grasas y verduras
Cada comida debe tener proteínas, grasas y vegetales bajos en carbohidratos. Para empezar, hay que comer 3 veces por día. Si se manifiestan síntomas de hambre por la tarde, agregar una cuarta comida.
Hablando específicamente de la proteína, comerla en cantidad es fundamental. Evidencia científica sugiere que comer muchas proteínas puede aumentar el gasto calórico entre 80 y 100 calorías por día.
Las dietas ricas en proteínas también pueden reducir los antojos y los pensamientos obsesivos sobre la comida en un 60% y reducir a la mitad el deseo de comer snacks a la noche.
En un estudio, las personas con una dieta alta en proteínas consumieron 441 calorías menos por día
Algunos alimentos que son fuentes de proteína son la carne de ternera, pollo, cerdo y cordero, pescados como el salmón y la trucha, huevos, y legumbres.
Con respecto a las verduras, son grandes aliadas ya que se pueden comer de forma casi ilimitada debido a que son bajas en carbohidratos. Algunas de ellas son el brócoli, coliflor, espinacas, tomates, kale, repollo, pepino, lechuga, entre otras.
Por último, las grasas saludables también ayudan a mantener una dieta saludable y que lo hará bajar de peso. Ejemplos son el aceite de oliva, de coco y la palta.
3. Levantar pesas regularmente
Con este ejercicio se quemarán muchas calorías y se evitará que el metabolismo se ralentice Estudios sobre dietas bajas en carbohidratos han mostrado que se puede ganar un poco de músculo mientras se pierden cantidades significativas de grasa corporal.
De todas formas, si levantar pesas no es algo de su agrado, puede hacer otros ejercicios de cardio como caminar, correr, andar en bicicleta. En fin, cualquier actividad que lo haga mover.
Otro consejo interesante es que una vez a la semana coma carbohidratos, de fuentes saludables, como avena, arroz, quinoa, papas y frutas.
De más está decir que para perder peso realmente hay que dejar las bebidas azucaradas, tomar mucha agua y descansar entre 7 y 8 horas por día. Sin estas acciones será difícil poder alcanzar el peso deseado.
El último tip, pero no por eso menos importante, es que consulte con un médico que lo asesore a la hora de elegir el mejor plan de dieta, que se adecue a sus necesidades.