¿Cómo se manifiesta el estrés en el cuerpo?
Cuando nuestro cuerpo responde a esta sensación de presión o de estar abrumado, produce una variedad de hormonas del estrés que actúan como mensajeros que nos dicen que debemos aumentar nuestro nivel de alerta para estar listos para luchar o alejarnos de la situación. Esto nos ayuda a responder rápida y eficazmente a situaciones peligrosas.
El problema es que durante gran parte del tiempo, nuestros cuerpos responden a situaciones que en realidad no ponen en peligro la vida con respuestas que nos hacen actuar como si lo fueran. Si no tenemos cuidado con cómo nos manejamos, podemos terminar sintiéndonos estresados durante gran parte de nuestra vida de vigilia.
¿Todo el estrés es malo?
Para nada. Si bien los niveles de estrés pueden alcanzar picos insalubres, también es inevitable en la vida cotidiana.
El estrés generalmente ocurre cuando las personas están operando en la vanguardia de sus habilidades, cuando son empujadas más allá de su nivel de familiaridad hacia lo desconocido. Y eso puede suceder cuando nos enfrentamos a eventos agradables, además de malos, como traer un bebé a casa por primera vez.
La buena noticia es que al operar no muy lejos de nuestras zonas de confort, podemos desarrollar nuestra capacidad para lidiar con situaciones nuevas, y esto puede ayudarnos a desarrollar la capacidad de recuperación del estrés que nos ayudará la próxima vez que tengamos que lidiar con una situación estresante desconocida.
Lo que debemos evitar es sentirnos estresados por estar estresados y, en cambio, tomar medidas proactivas para comprender el efecto que está teniendo en nuestra salud y comportamientos, y cómo podemos controlar mejor estas condiciones estresantes y cómo respondemos a ellas.
¿Cuáles son las técnicas más efectivas para lidiar con el estrés y desarrollar la resiliencia al estrés?
En términos más generales, las estrategias efectivas para reducir las respuestas al estrés incluyen mantener una red de apoyo social saludable, realizar ejercicio físico regular y dormir lo suficiente cada noche.
La relajación y la atención plena pueden ser formas efectivas de ayudar a reducir los efectos del estrés. Hay muchas técnicas, por ejemplo: yoga, tai chi, meditación y masaje. Aprender técnicas de respiración profunda, que se pueden hacer en cualquier lugar y tomar solo unos minutos, puede ayudar a reducir el estrés y sus efectos.
Calmar nuestro sistema de activación de amenazas a través de ejercicios de respiración nos permite reducir el flujo de hormonas del estrés en nuestros cuerpos y mentes. Podemos hacer esto de manera efectiva simplemente inhalando lentamente contando hasta 4, sosteniéndolo por otra cuenta de cuatro, y luego exhalando contando hasta 6.
Luego podemos repetir esto hasta 10 veces. Esto funciona porque ralentizar nuestra respiración permite que nuestros cuerpos se recalibren y reduzcan nuestros niveles de excitación fisiológica, lo que tiene un efecto positivo en cascada en nuestros cuerpos.
Aprender a lidiar con el estrés y los eventos adversos es más importante que nunca. El estrés va a cualquier parte rápidamente. Pero podemos cambiar nuestro enfoque y desarrollar habilidades de resiliencia para enfrentar situaciones difíciles cuando surjan.