Comer proteínas aumenta la sensación de saciedad, reduce el hambre y hace que las personas consuman menos calorías. Un estudio mostró que los participantes que aumentaron la ingesta de proteínas en un 15%, consumieron 441 calorías menos por día, por lo que experimentaron una pérdida de peso de unos 5 kilos en tres meses.
Algunos ejemplos de proteína magra son el pescado, la pechuga de pollo y las almendras.
Consumir fibra
Ayuda a adelgazar ya que otorga sensación de saciedad y también reduce el riesgo de desarrollar enfermedades como el estreñimiento o la hipertensión.
Tomar agua
Un estudio demostró que los participantes que agregaron a su dieta medio litro de agua media hora antes de las comidas principales manifestaron una reducción en la ansiedad por comer y perdieron un 44% más de peso respecto a los que no lo hicieron.
Dígale adiós a las bebidas azucaradas
Están relacionadas con el aumento de peso, el depósito de grasa en la zona abdominal y el aumento del riesgo de contraer enfermedades coronarias y diabetes. Cambie las gaseosas por agua, es la opción más saludable y económica.
Un paseo después de comer
¿No le gusta hacer ejercicio? No le vamos a pedir que haga maravillas. Una vueltita de entre quince y treinta minutos después de cada comida puede traer grandes beneficios para su cuerpo. Dar un paseo justo tras la comida o la cena es mucho más beneficioso y efectivo para la pérdida de peso que si espera una hora.