Sin embargo, los expertos indican que para desarrollar un déficit calórico porque se necesitan demasiados kilómetros, demasiado cansancio y, lo más importante, demasiado agotamiento de glucógeno, que es una forma segura de estimular el hambre y los antojos. Por eso, caminar es una buena alternativa para adelgazar.
El power walking es ideal. Consiste en caminar a un ritmo rápido.
Tiene muchos beneficios, como la disminución de la presión arterial y los niveles de colesterol, previene la diabetes y ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre. Además, tonifica músculos, sobre todo las pantorrillas, los muslos y los glúteos. La frutilla del postre: quema calorías y desestresa y relaja.
Algunos consejos para aprovechar el power walking al máximo:
*La cabeza siempre erguida.
*Mantener los hombros relajados.
*Balancear los brazos de forma natural, adecuándose a la zancada.
*Respirar con fluidez.
*Mantener el mentón paralela al suelo. La cabeza tampoco debe estar echada hacia atrás.
*Apretar suavemente los glúteos y el estómago para fortalecer más esas zonas.
¡Salí a ejercitarte!