¿Cree que saltarse la comida de la mañana ayudará a ahorrar algunas calorías y perder algunos kilos? Está pensando mal. Puede hacer que se sienta hambriento y es más probable que se exceda a la hora del almuerzo . Cuando no está comiendo suficientes calorías, su metabolismo puede ralentizarse. Es más probable que coma en exceso.
Ser una persona mañanera
Es más probable que las personas que aprovechan la mañana sean más felices y con menos kilos, según un estudio del Reino Unido. Podría deberse a una exposición temprana a la luz solar natural. Investigadores de la Northwest University encontraron que las personas que estuvieron expuestas a la luz del día más temprano en el día tendieron a pesar menos que aquellas que no recibieron la luz solar hasta más tarde.
Tener un frutero siempre lleno
Mantener snacks saludables a la vista y al alcance de la mano. Un frutero lleno de manzanas, bananas y mandarinas hará que sea mucho más probable que uno disfrute de un alimento saludable que si estuvieran guardados. Lo recomendable: 2 a 3 frutas por día.
Consumir proteínas en cada comida
La proteína ayuda a desarrollar músculo magro, lo que puede ayudar a quemar grasa en reposo. También es saciante, por lo que comerla mantiene a uno lleno después de cada comida. Es importante tener acceso a proteínas en cada comida. Hay que asegurarse de consumir una variedad de proteínas durante el día.
Combinar proteínas con carbohidratos o grasas
La proteína es importante, pero no debe disfrutarse sola. Siempre incorporar una proteína y un carbohidrato en cada comida o una proteína y una grasa. Esto puede frenar el apetito y ralentiza el índice glucémico de algunos de los alimentos con alto contenido de azúcar.
Beber agua en abundancia
Es un consejo antiguo para bajar de peso pero funciona: beber agua a lo largo del día puede ayudar a acelerar el metabolismo, perder peso y evitar la grasa abdominal, según un estudio publicado en The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism . Además, si bebe antes de las comidas, es más probable que coma menos sin siquiera intentarlo, según un estudio publicado en la revista Obesity.
Utilice limones
Los limones están llenos de polifenoles, que pueden ayudar a combatir el aumento de peso, y vitamina C, que se sabe que reduce la hormona del estrés que engorda, el cortisol. Las cáscaras también son una buena fuente de pectina, que los investigadores han descubierto que ayudan a las personas a sentirse más llenas por más tiempo. Agregue un poco de limón o ralladura de limón fresco a su carne, ensalada o verduras asadas.
No ir de compras con hambre
Este consejo de sentido común es muy útil. Cuando uno llega al supermercado hambriento, es más probable que se abastezca de alimentos procesados con alto contenido calórico que le hacen subir de peso. Investigadores de Cornell encontraron que los participantes que comieron una manzana antes de ir al supermercado tenían más probabilidades de comprar artículos mejores para la salud que aquellos que se deleitaron con un snack poco sano.
No sea demasiado restrictivo
Ser demasiado restrictivo con las elecciones de alimentos es una receta para el desastre. Conduce a la producción de cortisol, una hormona del estrés que hace que el cuerpo retenga grasa. Además, no es realista a largo plazo. Si uno se siente privado, es más probable que le den atracones de alimentos reconfortantes más densos en calorías.
Evitar las distracciones mientras se come
Si uno come frente al televisor, es más probable que coma más, según encontró un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition. Así que a guardar el teléfono, apagar la televisión y concéntrarse en la comida. Cuanto más disfrute de su comida, más satisfecho estará.