Recordemos que los reguladores intestinales son todos aquellos medicamentos que producen un aumento del ritmo intestinal generando una mayor frecuencia de deposiciones y promoviendo la defecación.
Justamente, la mala alimentación puede terminar afectando la salud intestinal.
¿Cuál es la importancia de llevar una vida saludable durante las vacaciones?
No podemos olvidar que:
- La comida rápida se caracteriza por tener un alto índice calórico y una baja densidad nutricional.
- Un efecto a largo plazo de una dieta de comida rápida puede ser la fatiga crónica.
- Si consumes comida chatarra de forma muy habitual aumentas tus posibilidades sufrir síndrome metabólico, colesterol alto, azúcar en sangre e hipertensión.
- Las cantidades excesivas de cerveza pueden ser perjudiciales para la salud.
- El alcohol incrementa el riesgo de enfermedades hepáticas como la cirrosis.
- Una mayor ingesta de alcohol estaba vinculada a un mayor riesgo de atrofia o degeneración de tejido en el hipocampo del cerebro.
¿Cómo equilibrar la alimentación en verano?
Ahora bien, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ofrece diez claves para conseguir mantener hábitos saludables de alimentación en verano, de acuerdo un artículo de EFE:
- Incrementar la ingesta de agua, frutas y hortalizas.
- Seguir un patrón de dieta mediterránea
- Consumir más frutas y hortalizas de temporada
- Eliminar las bebidas calóricas (refrescos azucarados, bebidas alcohólicas o bebidas “sin alcohol”)
- Moderar el consumo de carne
- Moderar la ingesta de comida y evitar los excesos
- Elaborar platos sencillos a base de verduras crudas
- Limitar el consumo de grasas (Sí, incluyendo las hamburguesas)
- Helados, sólo ocasionalmente
- Incrementar la actividad física