Las canas del adulto mayor sobresaldrán en las aglomeraciones dentro de medio siglo debido al envejecimiento de la población.
ONU
Esta enorme mutación ya empezó a modificar usos y costumbres en torno de la ponderación de los niños en la órbita social.
Nuevo equilibrio demográfico
Aun cuando faltan 24 años para el equilibrio demográfico proyectado, asoma el nuevo paradigma en cuanto al situal que ocupan los niños, ya que si antes se circunscribía a recibir regalos, actividades recreativas y jornadas para compartir en familia, el actual enfoque se acercaría al origen de la efeméride, destinada a promover el bienestar y la prioridad de garantizar los derechos de los niños y niñas del mundo, sobre todo en el ámbito laboral.
La celebración ya va mucho más allá del clasico juguete. De acuerdo con la última Guía Salarial de Michael Page, la cobertura de salud para el empleado y su grupo familiar encabeza la lista de beneficios más valorados al momento de aceptar una propuesta laboral.
Le siguen los esquemas híbridos, la flexibilidad y los días adicionales de vacaciones, todos beneficios estrechamente vinculados con la posibilidad de conciliar el trabajo con la vida personal.
Un revés para el edadismo: no son los niños los únicos privilegiados, sino que se los integra como un todo a un conjunto compuesto por padres, madres y cuidadores.
El marco está dado en que la población mundial está creciendo a su ritmo anual más lento desde 1950, por debajo del 1% en 2020.
Fecundidad en baja
La fecundidad disminuyó notablemente en las últimas décadas en muchos países. En la actualidad, dos tercios de la población mundial vive en un país o área donde la fecundidad es inferior a 2,1 nacimientos por mujer, nivel aproximado para mantener el nivel de población en lugares con mortalidad baja.
Se proyecta que la población de 61 países o áreas disminuirá en un 1% o más entre 2022 y 2050, debido a sus niveles persistentemente bajos de fecundidad y, en algunos casos, a sus altas tasas de emigración.
Programa públicos
“Los países con poblaciones que están envejeciendo deben tomar medidas para adecuar los programas públicos al número creciente de personas mayores, incluyendo el establecimiento de sistemas universales de atención médica y de cuidado a largo plazo, y mejorando la sostenibilidad de los sistemas de seguridad social y pensiones”, asegura el estudio.
La esperanza de vida al nacer alcanzó 72,8 años en 2019, una mejora de casi 9 años desde 1990 y se proyecta que las reducciones futuras de la mortalidad se traducirán en una longevidad mundial promedio de alrededor de 77,2 años en 2050.
Sin embargo, hay grandes desigualdades entre países y regiones del mundo: en 2021, la esperanza de vida de los países menos desarrollados era siete años menor que el promedio mundial.
La nueva longevidad va modificando esos parámetros.
Argentina se encuentra en 77,8 años en 2026 para el total de la población, por encima del promedio de América Latina, aunque por debajo de las naciones con mayores ingresos globales.
Este promedio nacional supera la media global y regional, reflejando una tendencia de aumento sostenido en la longevidad de los habitantes del país.
La expectativa de vida en Latam es desigual e inferior a la de los países desarrollados.
Fc
Hay muchas razones por las que aumenta la esperanza de vida: la reducción de la mortalidad infantil es una de ellas pero no es la única.
Los avances en la medicina, la ampliación de la cobertura de salud pública y la vida en espacios con mejor calidad del agua han sido algunos de los factores que provocaron que la esperanza de vida aumente para todas las edades.
Menos nacimiento y más longevidad
La perspectiva de que en 2070 haya más mayores de 65 años que menores de 18 debido al cambio demográfico responde a la caída global de la natalidad y al aumento de la esperanza de vida implica un vuelco enorme en la organización de la sociedad: en lo educativo, lo laboral, previsional, salud, y hasta la adecuación de la infraestructura al tránsito de personas de otro rango etáreo.
"Teniendo en cuenta que las mujeres por lo general viven más que los hombres, las políticas deben garantizar un acceso equitativo a las prestaciones de jubilación, abordar las necesidades sanitarias específicas de cada sexo y reforzar los sistemas de apoyo social para aliviar la carga de los cuidados", alertaron desde la ONU.
“Debido a la estructura por edad relativamente joven de la población mundial de hoy, las acciones adicionales de los gobiernos destinadas a reducir la fecundidad tendrían poco impacto en el ritmo de crecimiento de la población entre hoy y mediados de siglo. Sin embargo, una fecundidad baja, sostenida por varias décadas, podría resultar en una desaceleración mayor del crecimiento de la población mundial en la segunda mitad del siglo”, agregó John Wilmoth, director de la División de Población del Departamento de Economía y Asuntos Sociales de las Naciones Unidas.
La mayor expectativa de vida y menor tasa de natalidad harán rever la edad jubilatoria más temprano que tarde.
IG
“Esta es una ocasión para celebrar nuestra diversidad, reconocer nuestra humanidad común y maravillarnos de los avances en salud que han prolongado la esperanza de vida y reducido drásticamente las tasas de mortalidad materna e infantil”, dijo el secretario general de la ONU, António Guterres.
“A su vez, es un recordatorio de nuestra responsabilidad compartida de cuidar nuestro planeta y un momento para reflexionar sobre dónde aún no cumplimos con nuestros compromisos mutuos”, agregó.