La fibra viscosa en las semillas de chía en realidad puede reducir tus niveles de azúcar en la sangre al disminuir la velocidad a la que los alimentos se mueven por el intestino y se absorben. La fibra viscosa en las semillas de chía en realidad puede reducir tus niveles de azúcar en la sangre al disminuir la velocidad a la que los alimentos se mueven por el intestino y se absorben.
La chía no sólo ayuda a controlar la diabetes, sino que también es un alimento ideal para prevenir esta enfermedad que en 2045, afectaría a aproximadamente 630 millones de pacientes en el mundo.
¿Cómo se prepara la chía para la diabetes?
Basta con remojar las semillas en algún líquido unos 10 minutos, o incluirlas en alguna ensalada, yogurt u otra comida.
Una buena opción es hacer una mezcla de 1/3 de una taza de semillas más 2 tazas de agua y mantenerla en el refrigerador para utilizarla cuando se desee.
Otra receta, es agregar 2 cucharadas de semillas de chía en un vaso de agua de 10 onzas.
Este alimento necesita de tres a cinco minutos para absorber el agua y volverse lo suficientemente blandas para beber, esperar demasiado hará que las semillas se solidifiquen.
Beneficios de las semillas de chía
- Pueden ayudarte a adelgazar
- Reduce el hambre y te hace sentir lleno
- Disminuye la cantidad de calorías que absorbes de otros alimentos
- Tienen una gran cantidad de antioxidantes, lo que ayuda a retrasar el envejecimiento.
- Son una gran fuente de fibra, lo que significa que son buenas para el intestino.
- Sin una fuente de Omega 3 y minerales importantes como fósforo, calcio y magnesio
- Ayudan a reducir y controlar los valores de colesterol, triglicéridos y obesidad
- Contribuyen a la prevención de enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2
- Reducen la presión arterial y los marcadores inflamatorios
¿Cómo evitar la diabetes?
Tome en cuenta las siguientes recomendaciones de especialistas:
- Eliminar el azúcar y carbohidratos refinados de la dieta
- Hacer ejercicio físico con regularidad
- Bajar de peso (si se tiene sobrepeso)
- Dejar de fumar
- Evitar el sedentarismo
- Optimizar los niveles de vitamina D
- Tomar café o té
- Seguir una dieta equilibrada