También, evaluaron los niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés, porque es la que que el cuerpo libera como reacción al estrés agudo.
Según el estudio, duplicar los niveles de cortisol por sí solo (por el estrés provocado por los acontecimientos del día a día) pero no los de norepinefrina, epinefrina o dopamina, se asoció a un riesgo un 90% mayor de sufrir un evento cardiovascular.
Asimismo, cada vez que se duplicaban los niveles combinados de las cuatro hormonas del estrés, el riesgo de desarrollar hipertensión arterial aumentaba entre un 21% y un 31%.
El efecto fue más pronunciado en personas menores de 60 años, un hallazgo preocupante, según los investigadores, quienes concluyeron:
En este contexto, nuestros hallazgos generan la hipótesis de que las hormonas del estrés desempeñan un papel fundamental en la patogénesis de la hipertensión entre la población más joven. En este contexto, nuestros hallazgos generan la hipótesis de que las hormonas del estrés desempeñan un papel fundamental en la patogénesis de la hipertensión entre la población más joven.
Factores psicológicos negativos
Glenn Levine, profesor de Medicina en el Baylor College of Medicine, de Houston, dijo sobre el estudio: "El estrés, la depresión, la frustración, la ira y una visión negativa de la vida no solo nos hacen personas infelices, sino que repercuten negativamente en nuestra salud y longevidad".
Aunque Levine no participó en el estudio, destacó que al elaborar la declaración de la AHA, "examinamos todos los datos que pudimos encontrar y llegamos a la conclusión de que los factores psicológicos negativos para la salud, como el estrés, estaban claramente asociados a muchos factores de riesgo cardiovascular".
La buena noticia, es que una persona también puede mejorar su salud cardiovascular si mantiene una perspectiva psicológica positiva. Según la doctora Cynthia Ackrill, experta en gestión del estrés y editora de la revista Contentment, producida por el Instituto Estadounidense del Estrés:
Puedes decidir cambiar tu forma de pensar sobre esa situación estresante o establecer límites: solo con ser consciente puedes evitar que ese estrés se convierta en algo tóxico para ti. Puedes decidir cambiar tu forma de pensar sobre esa situación estresante o establecer límites: solo con ser consciente puedes evitar que ese estrés se convierta en algo tóxico para ti.