Según la especialista:
“Se conocen unos factores de riesgo que se van acumulando durante la vida como una mala dieta, el abuso de alcohol o tabaco, que se empieza en los primeros años de adulto y que causarán hipertensión, diabetes, dislipemia u obesidad; y que en la etapa final de la vida provocarán daño vascular y neuronal produciendo demencia”,
Y expone como factores protectores de la demencia (además de la dieta):
La educación, el ejercicio físico, la actividad social y cognitiva, que ayudan a mantener una buena reserva cerebral. La educación, el ejercicio físico, la actividad social y cognitiva, que ayudan a mantener una buena reserva cerebral.
Dieta mediterránea: Estudios
La relación entre la dieta mediterránea, cerebro, demencia y memoria, ha sido objeto de otros estudios:
- Un estudio de casi 6.000 estadounidenses mayores sanos, con una edad promedio de 68 años, encontró que aquellos que siguieron la dieta mediterránea o la dieta MIND similar redujeron su riesgo de demencia en un tercio.
- Otro estudio publicado en Neurology encontró que la dieta mediterránea puede reducir el riesgo de demencia al interferir con la acumulación de dos proteínas, amiloide y tau, en las placas y nudos que son características de la enfermedad de Alzheimer.
Sobre esta investigación, el Dr. Richard Isaacson, quien dirige la Clínica de Prevención de Alzheimer en Weill Cornell Medicine y el NewYork-Presbyterian Hospital, dijo a CNN:
Los investigadores demostraron que es posible no solo mejorar la función cognitiva, más específicamente la memoria, sino también reducir el riesgo de patología de la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores demostraron que es posible no solo mejorar la función cognitiva, más específicamente la memoria, sino también reducir el riesgo de patología de la enfermedad de Alzheimer.
¿Qué es la dieta mediterránea?
La dieta mediterránea es una de las más populares en los últimos tiempos. Según el ranking 2021 de dietas de US News & World Report, la dieta mediterránea ocupa el primer lugar entre:
- Las dietas más fáciles de seguir
- Las mejores dietas en general
- Las mejores dietas a base de plantas
- Las mejores dietas para una alimentación saludable
Según Clínica Mayo:
La dieta mediterránea es una forma de alimentación basada en las cocinas tradicionales de Grecia, Italia y otros países que bordean el mar Mediterráneo. La dieta mediterránea es una forma de alimentación basada en las cocinas tradicionales de Grecia, Italia y otros países que bordean el mar Mediterráneo.
Pero, ¿Qué alimentos incluye la dieta mediterránea y cuáles son buenos para la memoria y cerebro?
Alimentos para la memoria y cerebro
La verdadera dieta mediterránea es cocinar simple, a base de plantas, con la mayor parte de cada comida centrada en frutas y verduras, cereales integrales, frijoles, semillas y con algunas nueces.
En esta dieta es clave el aceite de oliva extra virgen, y el pescado. Entonces, ¿Cuál es el papel de los alimentos básicos de la dieta mediterránea para el cerebro?
Sabemos que las plantas, sobre todo, las verduras de hojas verdes son ideales para preservar la memoria y prevenir la demencia. Uma Naidoo, nutricionista y experta en cerebro de Harvard, lo confirma:
Las verduras de hoja son un alimento básico en las dietas saludables para el cerebro, porque contienen ácido fólico, que es una vitamina B que apoya el desarrollo neurológico y la función de los neurotransmisores Las verduras de hoja son un alimento básico en las dietas saludables para el cerebro, porque contienen ácido fólico, que es una vitamina B que apoya el desarrollo neurológico y la función de los neurotransmisores
Coma berro, rúcula, espinacas, dientes de león y acelga.
Asimismo, el pescado está lleno de omega-3 que estimula el cerebro, de hecho la ingesta deficiente de este ácido graso produce problemas en la neurotransmisión.
Coma pescados grasos, como la caballa, el arenque, las sardinas, el atún blanco y el salmón. Coma pescados grasos, como la caballa, el arenque, las sardinas, el atún blanco y el salmón.
Otro alimento básico en la dieta mediterránea es el aceite de oliva, el cual protege al cerebro y aporta grasas monoinsaturadas que reducen el colesterol total y los niveles de lipoproteínas de baja densidad (o colesterol "malo").