No tenemos la soledad como una de las más dolorosas y angustiante de todos los sentimientos. Y con demasiada frecuencia estamos dispuestos a hacer cualquier cosa, incluso distorsionar nuestras verdaderas personalidades, para ganarnos incluso las formas más insinceras de apoyo para poder decirnos a nosotros mismos que no estamos solos.
Pero eventualmente llegaremos a un momento en el que tengamos que admitir que incluso entre la multitud de fiestas y risas, todavía estábamos solos.
De hecho, para muchas personas la soledad llega a ser una forma de vida, una que puede deberse no a la cantidad de personas a su alrededor sino a la falta de conexión con los demás.
En estos casos, la soledad se vuelve crónica y puede tener consecuencias adversas para la salud.
Los peligros de la soledad
Loren Olson, miembro distinguido vitalicio de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría publicó un artículo -también en Psychology Today- donde especifica los peligroso que puede ser la soledad, al punto de conllevar "riesgos para nuestra mortalidad".
De hecho, un estudio que se centró en los mayores de 60 años, descubrió que los hombres y las mujeres tenían un 45% más de probabilidades de morir durante el período de estudio (seis años) si informaban sentirse solos, aislados o excluidos.
Ahora bien, Olson advirtió:
Los riesgos de mortalidad (por soledad) son comparables a los del tabaquismo y el alcoholismo y superan los de la inactividad física y la obesidad. Los riesgos de mortalidad (por soledad) son comparables a los del tabaquismo y el alcoholismo y superan los de la inactividad física y la obesidad.
Según el especialista, la soledad afecta los problemas de salud crónicos como:
- Diabetes
- Hipertensión
- Enfermedades cardíacas
- Cáncer
- El sueño
- La movilidad
- Los problemas dentales
- Procesos cognitivos
- Y reduce la resistencia a las enfermedades
Olson agregó:
Se asocia con tasas más altas de hospitalización y admisión en hogares de ancianos. La negación de la soledad puede resultar terriblemente contraproducente. Se asocia con tasas más altas de hospitalización y admisión en hogares de ancianos. La negación de la soledad puede resultar terriblemente contraproducente.
Cómo la soledad afecta al cerebro
Además de las consecuencias de la soledad que mencionamos anteriormente, sabemos que estar solos también es perjudicial para el cerebro.
El Dr. Sanjay Gupta de CNN escribió en una columna para O Magazine que “un estudio descubrió que ser excluido, lo que puede empujar a una persona al perímetro social y, como resultado, causar sentimientos de soledad, desencadenó actividad en algunas de las mismas regiones del cerebro que registran dolor físico".
Es decir, la soledad puede afectar tu cerebro de manera similar al dolor.
Asimismo, la soledad está relacionada con mayor probabilidades de sufrir demencia. En un estudio de 2012 entre casi 2.200 adultos mayores que vivían en Amsterdam, se descubrió que:
Sentirse solo aumentaba el riesgo de demencia en un 64%. Sentirse solo aumentaba el riesgo de demencia en un 64%.